¿Por qué el déficit es menor, sin una reforma fiscal?
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A solo un mes del cierre del año, el déficit fiscal se redujo cerca de un punto de la producción nacional, si se compara con el año pasado.

Lo curioso es que todavía no se ha aprobado la reforma fiscal.
Con respecto a octubre del año anterior, el déficit primario presentó una disminución de ¢183 mil millones, mientras que el déficit financiero se contrajo en ¢125 mil millones.
La reducción del déficit se da principalmente por un recorte del gasto de capital (inversión) y el aumento en los ingresos por la mayor presión de Hacienda.
A esto, hay que sumar que la inflación durante el año es “casi cero”, lo que generó que el aumento en las partidas de remuneraciones y transferencias corrientes haya sido muy bajo.
A octubre las remuneraciones subieron apenas un 3%, mientras que de 2010 al 2015 un 9,5% en promedio. En lo que respecta a las transferencias, este año es del 7% el crecimiento, mientras que los cinco años anteriores crecían en promedio el 10,6%.
Efectivamente, es probable que el déficit sea menor respecto a lo pronosticado a principio de año; sin embargo, la mejora es bastante “ilusoria”, ya que se da por una reducción en la inversión de capital y por la baja inflación.
Donde sí existe una mejora considerable es en el tema de los ingresos.
A octubre, los ingresos crecieron un 8,9% con respecto al año pasado, gracias al comportamiento favorable de la recaudación de los impuestos sobre la renta y general sobre las ventas, que alcanzaron un 14,5% y 7%, respectivamente.
“Estos resultados se traducen en mayor estabilidad económica, menor endeudamiento, menos presión sobre las tasas de interés y también en el mercado interno. Eso es muy positivo para la población costarricense, pero para mantenerlo en el tiempo, necesitamos contar con leyes tributarias que nos permitan mejorar nuestra lucha contra el fraude fiscal, aumentar la recaudación y mejorar la calidad del gasto”, aseveró Helio Fallas, ministro de Hacienda.
El problema es que estos datos no son suficientes para controlar el problema del déficit, ni sostenibles, especialmente porque una mayor inflación traería para atrás toda la contención que se ha desarrollado en 2016.


DÉFICIT CONTROLADO


Un mayor control en los gastos, principalmente los de capital, con una mejor recaudación, han hecho la ecuación para que el déficit sea menor este año (cifras expresadas como porcentaje del PIB).

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Elaborado por Javier Adelfang

 


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