Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 21 Abril, 2017

No se mejora sociedad alguna suprimiendo la libertad, la iniciativa de las personas, su afán de superarse, su genio particular. No se mejora una sociedad quitando a todos lo que tienen para nivelar hacia la pobreza la economía de ese país. No se cierran brechas acabando con los que tienen para que nadie tenga nada. No se persigue ni amedrenta a los emprendedores. No se denigra a los motores del progreso social

Sinceramente

¡Neoliberal como descalificación!

El liberalismo generó la revolución de la libertad contra el despotismo. El liberalismo le dejó como legado vigente a la humanidad la libertad, la igualdad ante la ley, la búsqueda de la felicidad individual a como cada quien la entiende, la fraternidad de los seres humanos, el estado de derecho, la propiedad del individuo y la libertad de empresa y de la toma de las iniciativas que este considera adecuadas para su desarrollo. Un monumental legado.
¿Ante una ejecutoria de este nivel, cómo es que los partidarios del despotismo y del colectivismo despótico le atribuyen todos los males de nuestros días? ¿No es esta una argucia para golpearlo políticamente tan solo?
¡Si se cierra un banco estatal quebrado o se busca fusionar instituciones es una medida neoliberal! ¿O sea la medida socialista es conservar la carga sin frutos de una institución fallida? ¡Se genera un déficit fiscal insostenible y hay que recortar gastos y recaudar mejor los tributos! El corregir el entuerto es una medida neoliberal. ¿Entonces la medida socialista es gastar sin respaldo, gastar sin límites aunque no haya ingresos, sujetar a la sociedad al gasto de quienes no tienen freno?
¡Se tilda a la racionalidad —como si esta fuera negativa— de ser producto del neoliberalismo! ¡Se le acusa de los males sociales todos, a partir de los salarios bajos de algunos, la falta de empleo, las brechas de ingresos y la disparidad social! Todo ello es consecuencia del sistema neoliberal… No importa en forma alguna que las instituciones nacionales hayan sido diseñadas por la social democracia y la democracia cristiana o los problemas sean organizacionales o humanos, de gobernanza o de dirigencia.
Así como generalizando se ha señalado que todos los políticos son corruptos y que si no han sido condenados por los tribunales es porque la fiscalía es corrupta y los tribunales nombrados por los políticos son corruptos, todo los males de nuestros días según los detractores de la democracia, son consecuencia del “neoliberalismo”. Los pecados descritos en los Diez Mandamientos, los Pecados Capitales y los yerros del ser humano también podrían ser atribuidos al neoliberalismo.
Una mentira repetida muchas veces se termina convirtiendo en una verdad. Una leyenda urbana tiene más credibilidad que las pruebas de un tribunal. El principio de presunción de inocencia que nos obliga a considerar a todos inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad, siguiendo el debido proceso, se ha sustituido por el principio de la presunción de la culpabilidad y la prevalencia del linchamiento mediático. Sin justicia y derecho no hay libertad ni igualdad ante la ley.
Muchos presuntos yerros neoliberales en realidad son producto del mal funcionamiento de instituciones en razón de las personas y sus falencias humanas y no de los principios liberales o democratacristianos o social demócratas y los resultados del uso de aquellas herramientas.
No se mejora sociedad alguna suprimiendo la libertad, la iniciativa de las personas, su afán de superarse, su genio particular. No se mejora una sociedad quitando a todos lo que tienen para nivelar hacia la pobreza la economía de ese país. No se cierran brechas acabando con los que tienen para que nadie tenga nada. No se persigue ni amedrenta a los emprendedores. No se denigra a los motores del progreso social.
Quienes son enemigos de la libertad, de la igualdad ante la ley, de la búsqueda de la felicidad propia a como cada quien la entiende y persigue, quienes son adversarios de elegir a través del voto a quienes gobernarán sus comunidades, quienes consideran que el progreso es regresar a que nadie tenga nada propio y no haya libertad para elegir, escoger, seguir la ruta deseada, quienes consideran que todo es culpa de los sistemas y no de los seres humanos estarán condenados a equivocarse en grande.
Emilio R. Bruce
Profesor
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