¿Cómo cambió Obama la manera de invertir para siempre?
El Gobierno federal comenzó a hacer más estrictas las regulaciones sobre los asesores no fiduciarios. Bloomberg/La República
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Esta es la forma en que un grupo de Wall Street obtuvo una lección sobre el poder de la presidencia de Estados Unidos.

Por años, los redactores de finanzas personales han advertido a sus lectores que estén atentos a sus asesores financieros. Algunos, como hemos advertido muchas veces, son más vendedores a quienes se les paga por guiarlo hacia productos en particular que se inclinan por cobrar grandes e innecesarias comisiones por adelantado.

Otros asesores son “fiduciarios”, a quienes se les permite cobrar por sus servicios pero se les exige priorizar los intereses de sus clientes.

Sentimos que muchos lectores no lo entendieron. El concepto de “fiduciario” parece legalista y abstracto. También difícil de creer. ¿Por qué un consejero financiero no pondría como prioridad los intereses de sus clientes, como lo hacen los doctores, enfermeras y abogados? ¿Qué tipo de modelo es ese?

Entonces entró en escena el presidente de Estados Unidos. A inicios de 2015, el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca emitió un informe en el cual que estimaba que los “consejos de inversión en conflicto” cuestan a los estadounidenses $17 mil millones al año. No está claro qué llamó más la atención, si la cifra (que la industria financiera disputa) o el membrete de la Casa Blanca con el que se despachó el informe.

Más titulares surgieron cuando el Gobierno federal comenzó a hacer más estrictas las regulaciones sobre los asesores no fiduciarios. La normativa del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, ya finalizada y programada para su implementación en abril, obliga a las firmas a priorizar los mejores intereses de los clientes al momento de administrar sus cuentas de retiro.

“Resolvimos los conflictos de interés al asegurarnos que los profesionales que lo asesoran con sus fondos de retiro lo hagan en su mejor interés, no el de ellos”, dijo Barack Obama el 17 de diciembre en su discurso radial semanal.

El presidente electo Donald Trump podría aplazar estas nuevas regulaciones o, finalmente, eliminarlas. Los opositores argumentan que la normativa del Departamento del Trabajo aumentará los costos de las asesorías financieras lo que limitará el acceso a inversionistas de ingresos medios.

Anthony Scaramucci, asesor de Trump y fundador de SkyBridge Capital, dijo a Bloomberg News que es “una mala regulación que eliminará empleos y afectará a los inversionistas que planea proteger”.


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