Nuevas pruebas permiten detectar infecciones que podrían pasar inadvertidas en transfusiones de sangre
Congreso de microbiología abordó tecnologías para detectar infecciones y vigilar patógenos que representan riesgos para la salud pública
La detección de infecciones que podrían pasar inadvertidas en las pruebas convencionales fue uno de los temas abordados en el XIX Congreso de Microbiología, Parasitología y Patología Clínica (COMPAC 2026), que reunió a especialistas del 8 al 10 de octubre en el Centro de Convenciones de Costa Rica.

Durante el encuentro se analizó el uso de las pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAT), una tecnología que permite identificar material genético de virus y otros agentes infecciosos.
En los bancos de sangre, estas pruebas ayudan a detectar infecciones en etapas en las que los métodos convencionales todavía podrían no identificar la respuesta inmunológica.
El especialista brasileño José Eduardo Levi abordó el panorama mundial de esta tecnología y su impacto en la seguridad de las transfusiones.
Su adopción varía entre países debido a diferencias en capacidad tecnológica, regulación sanitaria y disponibilidad de recursos.
La mejora de estos métodos es relevante para reducir el riesgo de transmitir infecciones mediante transfusiones y responder a las amenazas de agentes infecciosos conocidos y emergentes.
El congreso también incluyó temas como la vigilancia genómica de patógenos, el análisis de aguas residuales para detectar posibles amenazas sanitarias y las lecciones de las alertas por Listeria monocytogenes para fortalecer los controles en la industria alimentaria.
“Las ponencias que tuvimos en el Congreso muestran cómo el trabajo de los laboratorios va más allá del diagnóstico individual, ya que también puede aportar información para detectar amenazas, orientar decisiones sanitarias y fortalecer las estrategias de vigilancia y prevención”, dijo Graciela Bermúdez, miembro de la Junta Directiva del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Costa Rica.
El encuentro fue organizado por ese Colegio, la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica, la Asociación Costarricense de Microbiología y Parasitología y la Asociación Costarricense de Hematología, y fue declarado de interés institucional por la Caja Costarricense de Seguro Social.