Rodrigo Chaves: “Esta nueva cárcel tapa bocas a muchos”
Nuevo centro penitenciario se inauguró sin la presencia de magistrados y otros jerarcas del Poder Judicial
Señalando la ausencia de los magistrados que no participaron hoy en la inauguración del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), Rodrigo Chaves, expresidente de Costa Rica y actual jerarca de Hacienda, señaló este miércoles que la nueva prisión “tapa bocas”.
El jerarca se refiere a las dificultades que tuvo el Gobierno anterior y este, para avanzar con el proyecto, sobre todo por la visión de diputados, magistrados y otros sectores de proteger los derechos de los criminales y no pensar, supuestamente, en las víctimas.
“Lo que Laura Fernández inaugura hoy es un monumento que ejemplifica y tapa bocas a muchos, a quienes renunciaron a esa función fundamental del Estado. Es un monumento al reinicio de una ruta que diga: en Costa Rica, los niños y las niñas, los adultos mayores, la gente joven y todo ciudadano de bien deben poder caminar por la calle sin estar viendo encima del hombro quién se baja de una motocicleta con un arma de fuego para matarlo”, dijo Chaves.
El objetivo es albergar a los 5 mil privados de libertad más peligrosos del país. La nueva prisión se ubica en los terrenos aledaños a La Reforma, en Alajuela.
Narcotraficantes, homicidas, sicarios e integrantes del crimen organizado serán algunos de los inquilinos.
La obra abarca un terreno de 90 mil metros cuadrados, de los cuales 31 mil son de construcción, y está compuesta por cinco módulos con capacidad para 1.020 internos cada uno.
Los prisioneros usarán uniformes de color naranja que ellos mismos van a confeccionar, según el Ministerio de Justicia. Los primeros traslados se realizarán a finales de mes.
El centro penitenciario está inspirado en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), que construyó Nayib Bukele para encerrar a los integrantes de las pandillas, por lo que estructuralmente es igual a esa prisión.
“Nuestra vida se hizo demasiado brutal, corta y dolorosa en esta sociedad porque algunos abandonaron sus funciones y han sido negligentes con respecto a esa obligación del Estado, y si un Estado, sobre todo uno democrático, no otorga esos servicios básicos de protección de libertad, bienestar, propiedad y vida, no es una democracia”, finalizó Chaves.