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Domingo, 18 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Ya podemos alistarnos para la Navidad

Carlos Denton [email protected] | Miércoles 03 septiembre, 2014


Será hasta “la cuesta de enero” cuando de nuevo prestaremos atención al gobierno y su empeño


Ya podemos alistarnos para la Navidad

Con el discurso del presidente Luis Guillermo Solís del pasado jueves ya podemos “pasar la hoja” y prepararnos para la celebración de la Navidad. Estamos enterados todos y será hasta “la cuesta de enero” cuando de nuevo prestaremos atención al gobierno y su empeño.
El primer mandatario con mucha elocuencia mostró que entiende los retos que le enfrentan y declaró su intención de atacar los problemas con todo lo que está a su disposición.
Las tiendas ya están llenas de arbolitos, luces, figuritas, papel de regalo y solo falta que pongan la música de la temporada. Ya más de uno está pre-gastando el aguinaldito o haciendo planes de qué hacer cuando lo reciba. En los medios aparecen anuncios para “viajes de compras a Miami” y recetas para hacer queques especiales.
Habrá un grupo importante que lamentará el hecho de que el significado espiritual de la Navidad se pierda en el diluvio de consumismo que inundará los comercios. Santa Claus en pantaloneta roja y chancletas será la figura principal en muchos hogares que se dejarán llevar por la avalancha mediática del periodo.
Pero para los que prefieren ver “delante de la curva” es importante realizar unas preguntitas, no para asustar, pero por lo menos pensar en estos cuatro meses que se avecinan.
Albino Vargas ha dejado claro en sus declaraciones que él está esperando la Ley de Reforma Procesal Laboral como regalo de Navidad. En esto está acompañado por todos los diputados del Frente Amplio. ¿Qué pasará si no se lo dan? Y peor aún para el país, ¿qué sucederá si el Presidente intenta rescindir el veto de Laura Chinchilla para dejar como aprobado este proyecto de ley tan nefasto?
Y hablando de Vargas y los empleados públicos, es casi seguro que en enero estarán pidiendo otro regalo “posnavideño” en la forma de un aumento significativo en los salarios de los burócratas. ¿Qué hará si no se lo dan? Y si le otorgan otro incremento importante, ¿qué pasará con la economía nacional que no puede soportar una estructura gubernamental tan costosa y poco productiva?
El pueblo está esperando como regalo una baja en el costo de la electricidad. No entienden por qué están pagando los precios más elevados en Centroamérica por la energía. ¿No fue creado el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) específicamente para dar la luz eléctrica a todos los hogares del país a un precio alcanzable? ¡No está cumpliendo el ICE! ¿Cómo reaccionará el pueblo cuando no le llega la rebaja en los costos?
Y ni hablar de los enfermos —niños, mujeres, ancianos, y personas aseguradas— que en estos meses prenavideños necesitan una operación para curarse. ¿Morirán durante este periodo por la total desorganización e incompetencia de los jerarcas de la Caja?
Mejor no pensar en estas cosas tan desagradables —especialmente tomando en cuenta que hay muchas más. ¡Quedémonos tranquilos! En enero habrá mucho tiempo para analizarlas y ver qué ha hecho el liderazgo para enfrentarlas.

Carlos Denton
[email protected]