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Sábado 29 Marzo, 2014

La evidencia apunta a que el Estado no es la solución sino parte del problema


Y quién nos cuida del Gobierno 

Cada vez que ocurre un incidente, algunos acusan al Gobierno de no haber controlado lo suficiente. Lo que sorprende porque la evidencia apunta a que el Estado no es la solución sino parte del problema.
Ni que hablar de Maduro, que tiene sus “colectivos”. Sucede que la “autoridad” estatal se basa en —el monopolio de— la violencia que es, precisamente, lo que queremos evitar y no se maneja en tiempo real —como el mercado— cuando ocurren los incidentes sino con leyes planificadas por políticos en un escritorio lejos de los hechos. Además, responden a intereses políticos —y militares— y no al ciudadano de a pie. 
Luego de angustiosos días, las familias de las 239 personas que iban en el vuelo de la estatal Malaysian Airlines, escucharon el anuncio oficial de que el B-777 se estrelló en el Índico sur. Y esto gracias a la compañía británica privada Inmarsat que dibujó dos arcos (uno al norte hacia Asia central y otro al sur del Índico) como posibles localizaciones utilizando una técnica basada en el efecto Doppler.
Entre las familias hubo escenas de histeria y desesperación y prácticamente todos aseguraban que “los gobiernos nos están engañando” lo que, digámoslo crudamente, es lo que suelen hacer.
Me recuerda al DC-4 de la Fuerza Aérea Argentina, que el 3 de noviembre de 1965 desapareció luego de despegar de Panamá con nueve jóvenes oficiales y 59 cadetes y que jamás fue encontrado. La versión oficial es que el avión se perdió en el mar, pero los familiares tan poco le creen que, transcurridos 49 años, en abril se hará en Costa Rica una nueva incursión a una zona totalmente inexplorada donde confluyen pistas y testimonios.
Por el avión de Malaysia se juntaron 25 gobiernos y su trabajo ha sido ineficiente y hasta contraproducente y han llegado a esconder información por razones militares.
Aunque la hipótesis más razonable es la del incendio y la más disparatada la de sabotaje, muchos gobiernos auspician la teoría del acto terrorista porque así justifican el accionar represivo de sus fuerzas de seguridad. Las "medidas de seguridad" estatales promueven el terrorismo.
En el vuelo de la estatal Malaysia Airlines, dos pasajeros iraníes volaban con pasaportes falsos demostrando que, lejos de ser un elemento de seguridad, existe un gran negocio de documentos robados e identidades fraudulentas. Hasta los mismos turistas a veces los venden por unos 200 euros.
Interpol tiene una base de 39 millones de pasaportes robados y perdidos. Y, por cierto, la connivencia entre delincuentes y políticos es imprescindible y habitual. Por caso, la reciente captura del narcotraficante, “El Chapo” Guzmán, un gran evento propagandístico. De hecho, vivó cómodamente en México durante los últimos 13 años, supuestamente con la protección de las autoridades.

Alejandro A. Tagliavini

Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, Oakland, California