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Y Briceño dijo no

Uruguay gana tres puntos de oro mientras que PZ entró a cuidados intensivos

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Freddy Álvarez se interpone en la acción al generaleño Luis Carlos Barrantes. imagenesencostarica.com/La República

Un gol de matador de Jonathan Moya y una espectacular actuación del arquero Kevin Briceño le depararon tres puntos valiosísimos al Uruguay de Coronado, que dio otro paso hacia su salvación y dejó en cuidados intensivos al Pérez Zeledón.

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Los de Carlos Watson, conocedores de la cancha y sus condiciones climáticas pusieron el balón al suelo e intentaron salir jugando y practicaron el contragolpe con rapidez, mientras los generaleños intentaban ordenarse en la salida con Luis Barrantes y Luis Steward Pérez, pero adelante, Fabrizio Ronchetti era presa fácil de las dos torres lecheras, Kevin Brown y Roy Smith.
Error en salida del Uruguay, susto, y luego contragolpe lechero al que Johan Condega no le saca fruto; luego un remate de Daniel Ramírez y el primer paradón de Briceño.
Para el arranque de la complementaria llegó el pecado del Pérez, el descuido y el gol que les costó el partido. Álvarez elevó un servicio al área, la pelota picó y se elevó y ahí apareció Moya quien la pegó ajustada al paral izquierdo y anotó.
Después de eso el partido fue del Pérez, Gatgens de nuevo envió un bólido rumbo a las redes lecheras pero Kevin voló y salvó; Rochetti escapó a sus vigilantes y globeó el balón, pero cuando se preparaba a celebrar de nuevo el vuelo de Briceño ahogó el grito de gol.
La incertidumbre llegó al equipo local a diez minutos del final Johan Condega le aplicó una marca excesivamente fuerte a Randall Alvarado y vio la roja.
Los cambios de Daniel Casas no variaron mucho el panorama, ni el de Brunet Hay por Ronchetti, máxime que necesitando gol, cambiara delantero por delantero.
Para colmo de males para los del sur, el árbitro Hugo Cruz no vio como penal cuando Brown derribó a Juan Diego Ruiz dentro del área lechera y el final llegó como una sentencia grave para Pérez Zeledón, porque el descenso respira en su nuca.


Luis Rojas
[email protected]
@La_Republica

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