Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 11 Septiembre, 2013

El TSE podría incluir en la papeleta electoral, en la elección de 2014, la casilla en blanco. Lo puede hacer legalmente


Pizarrón

Votos en blanco y abstencionistas

Los costarricenses desde 1890 participamos en procesos electorales con partidos políticos, y solo a través de ellos se pueden elegir representantes populares. Hemos sido educados a participar en procesos electorales y a respetar sus resultados.
Entre 1890 y 1924 se hicieron reformas electorales importantes. El voto directo en 1913 permitió que los electores de modo personal pudieran ejercer su voto, sin mediar representación por delegación del mismo. En 1924 el voto secreto eliminó el llamado voto público y permitió ejercer este derecho en conciencia, sin presión de ningún tipo en el recinto electoral. En 1949 el voto universal reconoció el derecho de voto de las mujeres y en 1974 el de los jóvenes mayores de 18 años.
Desde 1953 hasta 2010 se celebraron 15 procesos electorales. En las elecciones de 1953 y 1966 participaron peleando la presidencia dos partidos, en la de 1958, tres, en la de 1962, cuatro, en la de 1970, cinco, en las de 1974 y 1978, ocho, en las de 1982 y 1986 seis, en las de 1990 y 1994, siete, en las de 1998 y 2002, trece, en la de 2006, catorce y en la de 2010, nueve. Se espera hasta 14 posibilidades en la de 2014 que se sabrá con certeza el 2 de octubre.
A nivel de diputados la gama de partidos ha sido muy superior considerando los específicos provinciales, lo que también se repite a escala cantonal.
Como se aprecia hay partidos políticos y opciones electorales para los ciudadanos.
Frente a los partidos políticos hay personas que optan por no votar del todo, no ejercen su derecho de voto, ni escogen el candidato de su preferencia en la Presidencia de la República. Son los abstencionistas típicos. Y hay ciudadanos que ejerciendo el voto no se lo dan a ninguno de los candidatos en oferta, y entregan la papeleta en blanco. Son los votos en blanco, que no se consideran en el resultado final.
Los abstencionistas no son votos contra todos los candidatos, ni de protesta contra todos, ni de desencantados del sistema, porque ni siquiera ejercen el voto. Es equivocado valorarlos de esa manera. Los abstencionistas los considero, por mi experiencia electoral, complacientes con el resultado, indiferentes ante quien gana la elección, no se sienten amenazados con ninguno de los candidatos en las condiciones básicas de su existencia y materialidad cotidiana, por lo que al resultado de las elecciones se suman en apoyo popular al ganador, y en la estabilidad política que produce el resultado electoral. Porcentualmente es una cifra que ha girado alrededor del 18% en promedio de todas las elecciones.
Los votos en blanco en urna electoral sí pueden considerarse como votos en contra de todos los que participan, pues es una manifestación consciente de voluntad contra todos, al no emitirse por ninguno. Porcentualmente es una cifra muy baja en cada elección.
El TSE podría incluir en la papeleta electoral, en la elección de 2014, la casilla en blanco. Lo puede hacer legalmente. Permitiría al elector expresar su voluntad de esa manera y haría que ese voto pese en el resultado electoral válidamente. Así los costarricenses tendrían la oportunidad de manifestarse contra todos los partidos y candidatos si así lo consideran, se fortalecerían la democracia y la participación electoral.


Vladimir de la Cruz