¡Volvió a ser azul!
Carlos Johnson, defensor del Cartaginés, se construyó y cerró uno de los goles más espectaculares del campeonato./Archivo la republica
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¡Volvió a ser azul!

Cartaginés se acordó de ganar y lo hizo ante Carmelita

Las dudas se acabaron, el Club Sport Cartaginés no se ha caído, estuvo en un pequeño bache de tres jornadas sin victorias, pero volvió al camino del triunfo y de una gran manera, con dos golazos.

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Los dirigidos por Javier Delgado sabían que estaban en la línea de la credibilidad o la desconfianza, y el marcador era el juez. Si ganaban, recuperaban el respeto de la primera vuelta, si empataban más o menos, pero si perdían, el fantasma de la irregularidad saldría de su jaula.
El objetivo de quedarse con los tres puntos no era nada fácil, al frente está una de las sorpresas del campeonato, un Carmelita que cuando lo dirigía Orlando De León, extrañamente despedido entre semana, le ganaba a los más pintados.
En el marco apareció Wardy Alfaro, quien hace casi un año no jugaba, pero su presencia fue escasa, ya que en una acción suicida, pero determinante, recibió un balonazo en su cara, que hizo que a los 5 minutos tuviese que salir de cambio.
Apareció el joven Alejandro Gómez, quien en la primera jugada debió demostrar sus condiciones para evitar que su marco fuese perforado, acción que lo llenó de seguridad para el resto del partido.
El encuentro se desarrollaba en media cancha, sin emociones, salvó un paradón del portero Marco Madrigal ante remate de Hanzell Arauz.
Luego del minuto 60, los brumosos apretaron las marcas y de nuevo Arauz tuvo en su pierna derecha el gol de la ventaja, pero en las barbas de Madrigal, no pudo liquidar. Tampoco lo hicieron Andrés Lezcano, José Villalobos ni Leandro Silva en un entrevero dentro del área.
Pero quien no falló fue Félix Montoya, que pese a ser contención pisó el área, recibió un pase desde el costado, controló y fusiló con derecha para abombar las redes y al 77 pintar de azul el Morera Soto. Gol de Cartaginés.
La emoción creció, la fiesta en la gradería, donde hubo muy pocos brumosos, posiblemente por las últimas derrotas, era azul, y el equipo respondía en la gramilla sintética, ya que se fue en busca de otra anotación.
Y vaya gol el que lograron, o más bien el que logró Carlos Johnson, quien se lo hizo el solo; sacó del sombrero un conejo, ya que hizo magia. Se metió al área, amagó entre dos y remató demasiado fuerte. Golazo brumoso.
Cartaginés vive, volvió el azul, azul.

Cristian Williams Méndez
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