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Domingo, 9 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Voluntariado: palanca secreta de la sostenibilidad

| Viernes 05 diciembre, 2014


Al hablar de sostenibilidad, nos referimos a realizar las gestiones necesarias para que la empresa mantenga su competitividad en el tiempo


Voluntariado: palanca secreta de la sostenibilidad

Hay que reconocer una realidad: la mayoría de las empresas en Costa Rica no utilizan el voluntariado como una herramienta que les ayude a alcanzar sus metas de sostenibilidad.
Esta situación tiene su razón de ser en el origen disímil de ambas prácticas. Por un lado, la existencia del voluntariado se remonta muchos siglos atrás y tiene que ver con la labor caritativa de las órdenes religiosas o la misión de organizaciones como la Cruz Roja. Por otra parte, la búsqueda de la sostenibilidad es una tendencia contemporánea cuya universalización tiene poco más de una década.
El encuentro entre ambos términos ha sido lento. Fueron las Organizaciones No Gubernamentales dedicadas a temas de conservación, las primeras en echar mano del voluntariado para alcanzar sus metas. Sin embargo, el avance en el uso del voluntariado para mejorar el desempeño sostenible de las empresas es aún hoy bastante marginal.
Para empezar, debemos reconocer que la mayoría de las empresas relacionan la sostenibilidad del negocio como un tema que concierne solamente a un departamento o a un comité de “gente apasionada por el ambiente”.
No obstante, lo cierto es que cuando hablamos de sostenibilidad, nos referimos a realizar todas las gestiones necesarias para que nuestra empresa pueda mantener su competitividad en el tiempo. No se refiere solamente a la gestión de los impactos ambientales, sino también a los impactos sociales y económicos, y a la necesidad de encauzar la gestión integral de la empresa hacia la sostenibilidad.
Para lograr esto de una manera eficaz, profunda, que realmente repercuta en el interior de la empresa y permee a la sociedad en la cual se inserta, es imprescindible asignarle una función relevante a la responsabilidad individual de todos los colaboradores, por medio de un plan de voluntariado estratégico corporativo. Este plan articula cada objetivo, proyecto y actividad en función de los objetivos de gestión de cada uno de los pilares: ambiental, social, económico.
Basándonos en la definición de la norma ISO 26000 de responsabilidad social, la responsabilidad social individual (RSI) o personal es la responsabilidad que tiene una persona ante los impactos que sus acciones y decisiones tienen en su entorno (social, laboral, económico y ambiental). Si partimos de este concepto, la RSI se convierte en un elemento fundamental, un pilar de la RSE, porque no podemos tener organizaciones responsables sin colaboradores responsables.
La idea del voluntariado estratégico corporativo es que desarrolle una sinergia entre la gestión de impactos de la empresa y la gestión de impactos de cada individuo que labora en ella. Esta sinergia representa un ganar-ganar, en donde los colaboradores entregan su fuerza de trabajo y la empresa aporta el tiempo y las herramientas para cumplir con objetivos mutuamente beneficiosos.

Angélica Vargas Barrantes

Ejecutiva de Responsabilidad Individual, Asociación Empresarial para el Desarrollo