Volatilidad del mercado no frenará aumento de tasas en Estados Unidos
Hace tres meses, Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, se enfrentó a una serie similar de circunstancias, los mercados estaban inquietos por el crecimiento chino, los precios del petróleo habían caído marcadamente y había bolsones de iliquidez, todo lo cual restringía la situación financiera. Bloomberg/La República
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 La volatilidad que mostraron los mercados la semana pasada y que pusieron de relieve nuevas implosiones en los segmentos de alto rendimiento y energía no disuadirán a la Reserva Federal de elevar las tasas de interés mañana.
Pero estas turbulencias complican el desafío que constituye la comunicación para el banco central, en particular la necesidad de presentar el incremento bajo una luz sumamente condicional y adaptada a la situación.
Hace tres meses, la Fed se enfrentó a una serie similar de circunstancias: los mercados estaban inquietos por el crecimiento chino, los precios del petróleo habían caído marcadamente y había bolsones de iliquidez, todo lo cual restringía la situación financiera.
En consecuencia, aun cuando la situación económica estadounidense daba pie para un aumento de las tasas de interés, los funcionarios pensaron que era prudente esperar a que se recuperara la tranquilidad en los mercados financieros mundiales.
Con la calma que siguió en octubre y noviembre, la Fed preparó a los mercados para un aumento en diciembre.
Hace sólo una semana una encuesta de The Wall Street Journal reveló que más del 90% de los economistas esperaba un aumento. Sin embargo, el hecho de que reapareciera la inestabilidad en los mercados financieros mundiales no estaba en los planes.
La semana pasada, los mercados encararon una fuerte liquidación debido a los nuevos temores que provoca China; la incertidumbre relacionada con la divergencia entre las políticas de bancos centrales de importancia sistémica; y el efecto de derrame de tres segmentos de mercado que sufren trastornos (el petróleo, los bonos de alto rendimiento y las monedas de los mercados emergentes).
El nerviosismo de los inversores se vio acentuado por la preocupación por la liquidez causada por la decisión de Third Avenue de limitar los rescates de su fondo de alto rendimiento.
Estos acontecimientos son significativos pero probablemente no lleven a la Fed a decidir no elevar las tasas por primera vez en casi diez años.
En los últimos tres meses, la economía estadounidense siguió confirmando su historial de fuerte creación de empleo, llevando el promedio de doce meses a alrededor de 240 mil puestos de trabajo por mes y la tasa de desempleo a 5%. El salario por hora mostró menos atonía, reduciendo el temor a la deflación.
Y las medidas de otros bancos centrales, incluido el Banco Central Europeo, moderaron algunas de las amenazas externas a la economía estadounidense.
Los argumentos en favor de un aumento siguen en pie pero las turbulencias que sufrió el mercado la semana pasada agregan riesgo a la decisión de actuar ahora. Por lo tanto, la Fed deberá ser clara en la comunicación, destacando tres elementos clave. Este aumento de las tasas de interés es el primero de lo que probablemente sea una trayectoria muy plana.
La Fed no seguirá su proceso habitual de “aumento en cada reunión” sino que el ritmo de la campaña será irregular y en gran medida dependerá de la situación.  Cuando la Fed complete el ciclo, la tasa de interés oficial estará por debajo de los promedios históricos.


 

 


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