Visión europea enfrenta a Hollande y Merkel
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Visión europea enfrenta a Hollande y Merkel

François Hollande, el ganador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, dijo que Alemania no puede tomar decisiones por toda Europa, con lo que redobló su oposición a las soluciones de ajuste de la canciller Angela Merkel para la crisis de la región.
En tanto, la canciller alemana, Angela Merkel, ratificó su defensa férrea del pacto fiscal en la UE, aunque negó haber entrado en confrontación con François Hollande, el aspirante socialista al Elíseo con el que se sabe condenada a entenderse de salir derrotado Nicolas Sarkozy en los comicios presidenciales.

El pacto fiscal -es decir, la austeridad como prioridad absoluta- es "innegociable", puesto que 25 de los 27 miembros de la UE lo suscribieron, entró en trámite parlamentario en la mayoría de esos países y no es susceptible de "modificaciones", argumenta Merkel.
Tal postura no implica una "confrontación" con Hollande sino una "constatación" de la situación real, apuntó el portavoz del gobierno, Steffen Seibert, en un intento por restar virulencia a las declaraciones de la canciller al grupo mediático alemán "WAZ".
El crecimiento económico es el "segundo pilar" de la política común de la UE frente a la crisis, insistió Seibert, dejando claro, por exclusión, que el primero es la austeridad.
Sea quien sea el ganador de la segunda ronda electoral, Hollande o Sarkozy, el Gobierno de Merkel mantendrá "la tradicional buena colaboración bilateral", dijo.
“A Alemania no le corresponde decidir por el resto de Europa”, señaló Hollande en la televisión France 2. “Percibo muchas señales, directas e indirectas, de otros gobiernos, incluso de los conservadores”.
Las declaraciones de Hollande, que quiere renegociar el pacto fiscal que aprobaron 25 países europeos e incluir el crecimiento, se produce luego de que Merkel reiterara su mensaje de recorte presupuestario ante las crecientes críticas a la concentración de Alemania en la austeridad. Las afirmaciones enfrentan a los dos políticos de las economías más grandes de Europa en lo relativo a cómo combatir la crisis de deuda soberana de la región.
Desde que se impuso al presidente Nicolas Sarkozy en la primera ronda electoral de Francia el 22 de abril, Hollande ha acometido contra la austeridad y a favor del crecimiento. Esta semana dijo que, si resulta electo, Francia no ratificará el pacto fiscal en su forma actual. Hollande encabeza un coro de políticos y economistas que se oponen a la concentración alemana en la deuda.
Merkel volvió a decir el jueves en Flensburg, en el norte de Alemania, que el exceso de deuda resta independencia a los países y “afecta” su capacidad de tomar sus propias decisiones porque dependen cada vez de los mercados y tienen que aumentar el ahorro y hacer recortes más drásticos.
Alemania, la economía más grande de Europa, ha defendido la reducción de deuda, que considera clave para poner fin a la crisis financiera de la región, que lleva más de dos años.
El endeudamiento nacional de Alemania caerá a 78,9% del producto interno bruto este año, mientras que crecerá a 89% en Francia, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional. Alemania tiene un índice de desempleo de 6,7%, mientras que el de Francia, la segunda economía de la región, es de 9,8%.
El gobierno francés se atendrá a su objetivo de equilibrar el presupuesto para 2016 si obtiene la reelección, dijo ayer Sarkozy.
“¿Piensan que contratar 60.000 empleados públicos servirá para generar crecimiento?” dijo Sarkozy en la televisión France 2, haciendo referencia a una promesa de campaña de Hollande. “¿Piensan que podemos seguir gastando dinero que no tenemos?”.
De todos modos, Hollande cuenta con el apoyo del electorado francés para aumentar su capacidad de negociación en Europa.

Bloomberg

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