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En los primeros ocho meses del año, se habían registrado más de 4 mil denuncias por algún tipo de agresión
Violencia doméstica está vigente

Yessenia Garita
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En los últimos años, las denuncias por violencia doméstica o intrafamiliar no merman.
A agosto de 2008, los casos de este tipo no se reducen, a pesar de que hace un año se había aprobado la Ley contra la Violencia Doméstica con el objetivo de reducir la prevalencia de estos actos.
Sin embargo, para disminuir los casos de agresión se deben buscar acciones no violentas, fomentar los valores en el núcleo familiar y encontrar espacios de paz, a juicio de expertos.
Solo en los primeros ocho meses de este año, se habían registrado 4.138 denuncias por agresión, y agosto es el que mayor cantidad presenta, mes del Día de la Madre, con 635 casos, según los últimos datos del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU).
En 2007 se reportaron 6.069 casos, 742 más que un año antes.
“La mayoría de las víctimas son amas de casa, cuyas edades oscilan entre 19 y 45 años de edad”, dijo Jeannette Carrillo, presidenta del INAMU.
Las principales manifestaciones de violencia contra la mujer son las lesiones personales, el homicidio, la violación, el abuso y acoso sexual, la trata de personas, la prostitución, el secuestro y la tortura.
El crecimiento en los casos podría responder a una estructura social que ya está definida y que es necesario modificar, a juicio de expertos.
“Debemos fortalecer la familia, tanto nuclear como extendida, ya que es la piedra angular para formar a un ser humano con valores, elementos imprescindibles para disminuir los casos de agresión”, dijo Fernando Morales, médico.
Asimismo, se considera que existe una necesidad de que cada persona realice una introspección para efectuar cambios en la vida que produzcan una sociedad más pacífica.
“Es preciso que las personas se pongan en el zapato de las otras, para dar lo que nos gustaría que nos den a nosotros; solo de esta forma vamos a poder cambiar”, dijo Sonia Coto, trabajadora social.
Si en las familias no se encuentran los espacios de paz, entonces se deben buscar otras redes, como amistades o compañeros, los cuales se pueden fortalecer para salir del círculo de violencia, a criterio de Coto.
“Muchas consecuencias de la violencia, en forma secreta, se gestan dentro del mismo núcleo familiar debido a la falta de valores, por eso debemos fortalecer las familias”, agregó Ana Virginia Quesada, experta en el tema.





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