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Vientos alisios del Brasil seducen a compañías

Redacción La República [email protected] | Jueves 30 septiembre, 2010



Vientos alisios del Brasil seducen a compañías

Brasil planea triplicar su capacidad de generar energía eólica, atrapando las mismas brisas que trajeron a los navegantes a América hace cinco siglos para hacer girar turbinas en forma más barata que en casi cualquier otra parte.
Eléctricas encabezadas por Iberdrola Renovables SA de España y las brasileñas Renova Energía SA y Corp Gestamp firmaron contratos el mes pasado para suministrar turbinas que generen 2 gigavatios de energía a un costo promedio de $74,40 por megavatio-hora. La cifra es inferior a otros precios de compra garantizados que ofrecen los Gobiernos por la energía eólica, según Bloomberg New Energy Finance.
La fuerza y constancia de los vientos alisios, que soplan de este a oeste sobre el Atlántico hacia el norte del Brasil, alentaron a las compañías a acordar precios bajos que podrían reducir los márgenes de ganancia si las turbinas no funcionan como se espera.
Se pronostica que las máquinas operarán a capacidad máxima 46% del tiempo en promedio, casi el doble de la tasa alcanzada en Europa.
“Las condiciones del viento son asombrosas en el Brasil”, dijo Unai Otazua Aranguren, jefe del grupo de ingeniería en GL Garrad Hassan Brazil, consultora de energía renovable con oficinas en Porto Alegre.
“La región recibe vientos alisios constantes y constantes brisas marinas hacia tierra sin sufrir ráfagas rápidas e imprevisibles”, agregó.
Los vientos, identificados por marinos portugueses y españoles que buscaban tesoros en el siglo XVI, son el sistema meteorológico más estable del mundo, dice la American Meteorological Society.
Circulan cuando el aire calentado en el ecuador sube a la atmósfera superior y se dirige a los polos.
Alrededor de los 30 grados de latitud en ambos hemisferios, el aire se enfría y desciende nuevamente a la superficie, soplando del este al oeste sobre el Atlántico.
Para el Brasil, que obtiene 73% de su electricidad de plantas hidroeléctricas, el viento es una forma de diversificar el suministro de energía limpia durante la estación seca, cuando el nivel de los embalses baja.
“Aquí hay todos los ingredientes para que Brasil crezca y se convierta en un gran mercado muy rápidamente”, dijo Steve Sawyer, secretario general del Global Wind Energy Council, un grupo del sector con sede en Bruselas.

Rio de Janeiro
Bloomberg