Viceministro de Egresos: “Será complicado convencer a calificadoras”
“Yo no veo que la gente quiera tributar si no ve obra pública y cambios en la acción del gobierno”, comentó Francisco Pacheco, viceministro de Egresos. Marco Monge/La República
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Por más recortes que se hagan, resulta muy difícil detener el gasto

Viceministro de Egresos: “Será complicado convencer a calificadoras”

Francisco Pacheco cree que gobierno debería quintuplicar recursos para obra pública

El alto endeudamiento que se tendrá que generar para ejecutar el presupuesto del año 2015 genera una preocupación a tal escala, que el mismo gobierno trabaja para convencer a los organismos internacionales y a las calificadoras de riesgo que está tomando acciones para enfrentar el problema.
Sin embargo, Francisco Pacheco, viceministro de Hacienda y encargado de egresos, reconoce que será difícil convencer a las calificadoras de riesgo, las cuales se plantean incluso rebajar las notas que tienen sobre el país.

Hay una sensación de que este presupuesto no refleja lo que se prometió, por ejemplo recortes en consultorías. ¿Por qué no se pudo hacer más?
El problema es que hay cumplimientos de ley a los que tenemos que someternos y que están por encima de los lineamientos de no excedernos del 4%. Por ejemplo, si se pactó que el crecimiento del presupuesto para educación sea del 0,2% del PIB adicional cada año hasta 2018, nosotros tenemos que darle prioridad a eso.

¿Y qué pasa en consultorías?
En algunos servicios se logró una reducción importante, como consultorías jurídicas o de ingenieros. Solo el hecho de que esta partida no creciera es un logro, pero honestamente yo quisiera ver reducirse esa partida en una forma mucho más agresiva para los siguientes años.


Queremos meter un poco de presión a los ministerios para que ese trabajo que hoy se paga a expertos consultores, lo comiencen a hacer los cuadros técnicos de los mismos ministerios.
Se debe tomar en cuenta que dentro de esto también hay contratos de servicios de mantenimiento y seguridad, que podrían ser plurianuales y contemplan aumentos todos los años.

¿Se pueden parar los contratos plurianuales?
Es algo que estamos revisando. Esperamos para la otra semana que los ministerios me envíen sus contratos de alquiler y contratos de servicios informáticos, que son los dos primeros rubros que estamos analizando. Quisiera ver los contratos de consultoría y sobre todo de gestión de apoyo, para ver que no haya cláusulas abusivas.
Hay que ver si hoy en día es razonable el costo-beneficio, porque si estos contratos aumentan más que los salarios, no le sirve al gobierno hacer negocios de este tipo.
Los recortes que se hicieron impactaron muy poco en el presupuesto...
Por más esfuerzos individuales que hagamos, las partidas que crecen por vida propia siguen siendo más fuertes. Ahí es donde tenemos muchos problemas para recortar el gasto.
Para desacelerarlo de una manera más fuerte, se necesitan decisiones desde la Asamblea Legislativa.
Una medida como aumentar el presupuesto a la educación es excelente, pero se hizo bajo condiciones fiscales no apropiadas. Le dijimos al Estado que lo financiara, pero no se creó una partida de ingresos de donde podía obtener los recursos.

Se entiende que el aumento del presupuesto de este año es por amortización de la deuda. ¿Veremos entonces para 2016 un presupuesto más alineado al de 2014?
Yo esperaría cifras más equiparables. Este año coincidieron dos vencimientos muy importantes, sobre todo uno que se hizo en el año 2000. En el momento en que se hizo fue una excelente idea, pero ya pasaron esos años y ahora nos toca a nosotros pagarlos. Pasaron 15 años, pero nunca pudimos remediar el problema fiscal, y el pago cae en un momento en que estamos muy ajustados.

Las calificadoras de riesgo ya han manifestado su preocupación por el alto endeudamiento.
Precisamente don Helio viajó a Washington para hablar con representantes del Fondo Monetario Internacional y otros organismos para explicarles el tema del presupuesto, y el posible tema de evolución de los ingresos.

Sin embargo, lo que ustedes esperan recaudar llegaría a un 1% del PIB para 2015, lo cual serían unos 300 mil millones para 2015, que tampoco resolvería mucho el problema.
Lo tenemos claro: un punto del PIB aplaca un poco el problema. Pero también necesitamos ver un crecimiento en la recaudación y enviar una señal de que somos eficientes en la medida. Y también, si usted puede probarle a la sociedad que efectivamente está recaudando más sin aumentar los impuestos, le está mandando un mensaje de que estamos combatiendo el tema de la evasión.
Ahora, le voy a ser muy honesto, yo no veo que la gente quiera tributar si no ve obra pública y cambios en la acción del gobierno.

Es muy poco lo que hay para obras...
Sí hay plata para carreteras. Lo estamos viendo con las carreteras de Chilamate y San Carlos y también hay partidas específicas para hacer asfaltados. Estamos haciendo esfuerzos y por eso el aumento del presupuesto pasó de un 6% este año a un 12% para el próximo.
La obra pública estaría llegando a 1,6% del PIB para el próximo año, cuando el país debería estarle dando por lo menos cinco veces más en esta área. Pero también creemos que le estamos dando una señal de que la obra pública nos interesa.
Yo soy de la calificadora. Convénzame de que no le baje la calificación.
Entiendo que es muy complicado. Si usted lo ve en frío, el crecimiento del gasto va a seguir, porque la ley nos obliga. En 2015 vamos a ser muy agresivos para discutir un conjunto de reformas que podrían, a mediano plazo, generar una desaceleración en el crecimiento de los egresos.
Estamos interesados en una agenda que se compone de una reforma al régimen de pensiones, la discusión de los destinos específicos que no se ejecutan y que nos generan más déficit.
También queremos hablar de empleo público con dos visiones, el de eficiencia y el de remuneraciones.
Una primera fase será ligar el presupuesto al resultado de las instituciones, y luego el salario a los resultados. Un sistema como el de anualidades no funciona y no tiene sentido seguir con un esquema que no motiva a una mejor organización del trabajo.

Rodrigo Díaz
[email protected]
@La_Republica


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