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Líderes nacionales coinciden que en tema de infraestructura, faltan estrategia y planificación
Vergüenza nacional
Los cierres de varias carreteras del país son síntoma de un problema mucho más grave

Los acontecimientos que han sucedido en los últimos días con relación a la infraestructura vial de Costa Rica, son parte de un problema mucho más grande y severo, que se ha presentado no solo durante años, sino por décadas. Para analizar la situación de forma amplia, LA REPUBLICA invitó a varios costarricenses destacados, así como informados acerca del asunto, a compartir sus perspectivas al respecto. La discusión empezó con los beneficios y riesgos de la carretera a Caldera; no obstante, gran parte de las observaciones tiene que ver con la indignación de muchos de los colaboradores por la crónica incapacidad nacional para elaborar y ejecutar un plan sano y eficiente en esta área tan importante para el desarrollo del país, con la cual este medio está totalmente de acuerdo (ver Editorial de LA REPUBLICA de hoy).


Rodolfo Silva
Ex ministro de Obras Públicas y Transportes

Pecado mortal

La empresa que opera la carretera a Caldera y el Consejo de Concesiones pegaron carrera para tratar de concluir la obra antes de las elecciones. El resultado está a la vista: hubo que cerrarla para corregir serios problemas que han provocado graves accidentes. La firma inspectora ha señalado que se ignoraron informes sobre múltiples incumplimientos. ¿Fue deliberado para no demorar la inauguración? ¿Cayeron en un agujero negro? Debería investigarse, ya que de ser así, constituiría un pecado mortal.


Rodolfo Méndez
Ex ministro de Obras Públicas y Transportes

Decisión difícil
La carretera a Caldera es un hecho cumplido, pero no concluido. Por eso el gobierno debe ejercer su autoridad para que se terminen de construir, correctamente, todas las obras contratadas, y al mismo tiempo verificar exhaustivamente el cumplimiento de las normas de calidad de la construcción para despejar las dudas que han surgido al respecto. Debe, además, formular los reclamos correspondientes sobre toda falla imputable a Autopistas del Sol y revisar aquellos actos cuestionables de los funcionarios involucrados.
Por todo lo sucedido, lo lógico sería cerrar la operación de la vía hasta tanto no se completen las obras y se corrijan defectos y daños comprobados; pero sin duda ese cierre comprometería la administración de los flujos de tránsito hacia y desde el Pacífico.


Mauricio Céspedes
Director ejecutivo
Cámara Nacional de Turismo

Caldera: peligro para el usuario
La autopista hacia Caldera, a como fue construida y por la forma en que está siendo operada, es un peligro para los usuarios que se han visto afectados, tanto viajeros nacionales como internacionales, y lastimosamente ha provocado pérdida de vidas humanas por efecto de derrumbes y su mal estado.
Para la Cámara de Turismo, más allá de que el país requiera una importante mejora en infraestructura, como ya lo han determinado entes como el Foro Económico Mundial, debe conservar una imagen de destino turístico seguro tanto a nivel social, como civil, político y vial, por lo que poner en operación la carretera a Caldera conociendo de sus debilidades, puede traer consigo consecuencias negativas en este apartado, ya que esta es una ruta ofrecida como de primer mundo.


Arnaldo José Garnier
Presidente
Corporación Cefa

20 años de atraso
El país está 20 años retrasado en infraestructura vial. La carretera a Caldera fue diseñada para un flujo vehicular de hace dos décadas, por lo que ahora que se encuentra en operación, tiene todo tipo de problemas en el flujo de vehículos, así como problemas técnicos.
Se necesita reactivar el Ferrocarril al Pacífico y buscar maneras de mejorar el transporte público. Si no se hace algo pronto, será una emergencia nacional, igual que el tema de la seguridad ciudadana.


Carlos Denton
Presidente
CID Gallup

Caldera es mejor que otras alternativas

Todos los que hemos viajado a través de los años a la costa del Pacífico por la Interamericana, vía Cambronero o el “Aguacate”, debemos reconocer que la nueva autopista a Caldera significa una mejoría.
¿Es la autopista una vía de calidad internacional que enorgullece a los costarricenses? Por supuesto que no. Los taludes mal ejecutados, las esperas en los peajes, el hecho de que en varios kilómetros solo haya dos carriles y otros factores, evidencian que es una “pista tercermundista”. Pero cuando se compara con el resto de la infraestructura vial nacional, caracterizado por curvas peligrosas, falta de pintura y de señalamiento, huecos, puentes viejos, angostos y cansados, pendientes inaceptables, en muchos casos sin espaldón y falta de apoyo en emergencias, la pista a Caldera es una mejoría significativa.


José Ignacio Cordero
Gerente general
Credomatic

Infraestructura poco productiva

La infraestructura vial es parte de la estructura competitiva de un país. El no contar con una infraestructura que se ajuste a las necesidades productivas, hace que todos seamos menos eficientes.
Costa Rica requiere avanzar, se deben eliminar trabas excesivas al desarrollo de infraestructura vial.


Ricardo Taylor
Director general
Claro Costa Rica

Infraestructura tercermundista

Los costarricenses merecen una red vial de primer mundo, y esto implica que los distintos medios para realizarla, llámese inversión pública directa, obra por contrato y mantenimiento o concesión, necesitan una especial atención del Poder Ejecutivo y el parlamento.
Se requiere tener leyes que busquen transparencia y ligereza en la ejecución de las obras y no dejen abrir portillos de obstrucción al oportunismo de quienes pierden concursos públicos; un ejemplo de ello es la Ley de Contratación Administrativa; esta requiere ser remozada absolutamente para los tiempos y que persiga que la obra vial no dure 40 años en llevarse a cabo.
Hoy el sector productivo compite contra países de la región cuyas redes viales nos superan en dos generaciones o más. Lo que se requiere es voluntad política de todas las partes involucradas para promover que el sector privado participe en la construcción de obra pública.


Alfredo Volio
Presidente
Banco Nacional

Mentes mezquinas
Mentes mezquinas atacan al ex presidente Oscar Arias por haber inaugurado la carretera a Caldera antes de tiempo (solamente llevamos 30 años esperándola) ya que producto de una de las épocas lluviosas más fuertes que hemos tenido en el país en los últimos años, ha habido en esta derrumbes o deslizamientos.
Con ese mismo criterio, todavía hoy debiéramos tener cerrada y sin inaugurar la ruta a Guápiles, sumándole a ello la cantidad de accidentes y muertos que tristemente se han registrado.
Hemos sido testigos de lo sucedido en la vieja carretera San Ramón-Puntarenas, que ha estado cerrada y con paso regulado por varios días. Con ese mismo criterio retrógrado, esta ruta también debiera estar cerrada.
Lo que el país requiere es una visión de largo plazo que apoye mayor inversión en infraestructura, que pueda ser realizada tanto por el sector público como por el privado; pensar en grande, dejar de lado la paralización y obstaculización legal que constantemente buscan quienes no quieren que nuestro país avance, y así ofrecer mejores condiciones y mayor competitividad en un momento en que el mundo avanza rápidamente y no espera a que en Costa Rica mejore el clima o deje de haber derrumbes en las carreteras.


Nuria Marín
Vicepresidenta
Alvarez y Marín Corporación

Rezago en inversión

Costa Rica tiene un rezago de décadas en cuanto a inversión en infraestructura. Durante años no había llegado ni siquiera al 1% del PIB; en el gobierno anterior se subió pero en este nuevamente parece que se ha estancado la inversión.
Este rezago, unido al exceso de trámites y la inexperiencia en concesión, ha dado como resultado una serie de traspiés en el manejo de la carretera a Caldera, que ha sido entonces el conejillo de Indias y, como todo comienzo, tiene mucho que mejorar, desde las debilidades del cartel inicial, hasta su final construcción muchos años después.
Pese a lo anterior, la carretera a Caldera con todos sus defectos, es una adición importante para el país, porque crea más oportunidades, abarata costos de transporte y mejora la competitividad.
Lo que duele es que debamos tomarnos más de 25 años para concretar inversiones importantes.


Alex Mora
Presidente
Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación

No solo dinero, sino estrategia

Siendo los recursos públicos escasos, el Estado debe potenciar nuevos instrumentos de financiamiento, gestión y desarrollo de obras, como las concesiones, los fondos de desarrollo inmobiliario, los fideicomisos y otros. Con esquemas regulados inteligentemente, el ahorro nacional privado puede sumarse a los recursos externos de préstamos o inversión directa, y contribuir en la solución de esta apremiante dificultad.
La red vial es ingeniería compleja, sobre todo por nuestras condiciones climáticas, topográficas y sísmicas. La definición precisa y el estricto cumplimiento de normas y estándares técnicos en el diseño y en la construcción, son imperativos.
Si el tránsito de vehículos pesados es un factor de amplio impacto sobre la red, mientras se vuelven a habilitar los ferrocarriles para mover las cargas, será necesario reforzar las vías de mayor tránsito pesado. Contamos en Costa Rica con el Lanamme, un centro de clase mundial, con la capacidad de asesorar, valorar y supervisar al Estado y a las empresas privadas en esta materia, es imperdonable no explotarlo al máximo.


Tomás Nassar
Socio
Nassar Abogados

Todos somos responsables

En la vida, todos los actos y omisiones tienen consecuencias que, tarde o temprano, se deben afrontar.
¿Qué tiene que ver esto con el colapso de la infraestructura nacional? Todo. Durante años hemos sido incapaces de planificar, desarrollar y mantener obras públicas de calidad. Todo, porque esa discapacidad endémica del Estado de hacer las cosas bien nos cobra cotidianamente la factura.
Todo, porque ningún gobierno se ha tomado con seriedad la tarea de analizar el problema en todos sus vértices; desde el tema licitatorio hasta la calidad de los materiales, desde el problema de diseño hasta la visión de futuro que debe tener cualquier proceso de planificación.
Todo, porque la crisis vial, la carencia de puertos, los pésimos aeropuertos, los puentes falseados y toda la parafernalia de la infraestructura nacional es consecuencia de nuestras propias acciones, incluso de la sociedad civil que ha sido incapaz de exigir al gobierno un golpe de timón en el manejo del problema.
No solo el invierno fue muy crudo, no solo el comercio mundial creció muy rápido y los buques calan más, no solo el turismo creció desmedidamente, no solamente hay más carros y los puentes colapsan, es que fundamentalmente no hicimos el ejercicio responsable de planificar y de exigir a nuestros técnicos y políticos a cargo mayor compromiso, más pensamiento, más visión de futuro.


Emilio Bruce
Ex presidente
Cámara de Comercio

Todas las vías están afectadas
La carretera a Caldera ha sido objeto de grandes críticas por derrumbes, agrietamientos y problemas de operación de los peajes, todos atizados por los medios de comunicación colectiva. Este invierno ha sido muy agudo, el mismo fenómeno ha afectado a otras vías, cuya reparación no ha sido tan diligente ni pronta. Factor importante en la crítica ha sido que los costarricenses no estamos acostumbrados a pagar por los servicios, basta ver los demás peajes pagados para darnos cuenta por comparación por qué los usuarios consideran los de la carretera a Caldera altísimos.
Mientras a Autopistas del Sol se le exija cumplir el cartel, hacer las reparaciones que sean menester, operar la carretera y ejercer la recaudación del peaje correctamente, estará sirviendo el propósito para el que fue concesionada. La vía a Caldera no es un peligro para el país. Es una carretera mejor que cualquier otra existente, que nos lleve al litoral, a pesar de obedecer a un diseño de los años 70. El paso del Desmonte o la antigua carretera a San Ramón están en muy lamentables condiciones, con hundimientos, derrumbes, falta de demarcación y exceso de transito que las hace incómodas y más inseguras.


Rogelio Pardo
Ex ministro de Salud

Pagando los platos rotos

Autopistas del Sol, la empresa que opera la carretera a Caldera, está trabajando de manera intensiva para paliar las grandes fallas, haciendo un gran esfuerzo e inversión (que ojalá no se nos pegue el costo).
Es de gran importancia señalar a los culpables de semejante mamotreto, y que no se quede —como siempre en Costa Rica— en que no hay culpables ni responsables de sus errores, pues siempre estamos los usuarios para pagar los platos rotos; pero en esta ocasión, algunos tendrán que pagar con sus vidas o vehículos estos graves errores.


Edgar Herrera
Director ejecutivo de LAICA

País bipolar

Este país se ha vuelto “bipolar”. Durante 30 años, reclamamos la construcción de la carretera a Caldera. Se construye finalmente y ahora, ante los primeros típicos problemas de un país con esta geografía, escuchamos que hay que cerrarla.
Necesitamos un gobierno que mande y haga que el contratista cumpla sus obligaciones y punto.
Pero la discusión debería ser constructiva y de fondo: deberían el gobierno y los costarricenses estar hablando de la construcción del cuarto carril de la citada carretera, de modo que quedemos con una moderna vía; además, el tema debería ser cómo llevar a cabo los proyectos de multimillonaria inversión en infraestructura que se han anunciado.
Cómo se les pide a los sectores productivos ser más competitivos con esta infraestructura vial? Solo veamos un ejemplo: en Guatemala, el azúcar se transporta en vagones de ferrocarril, mientras en Costa Rica pagamos el doble por un transporte terrestre.
Ya es demasiado tarde para lamentos y discusiones estériles. Los que producimos, demandamos del gobierno acción inmediata para así tener un excelente servicio de infraestructura a todo nivel y que, por ningún motivo se detenga la inversión en obras de infraestructura que tanto necesita este país.
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