Ventas de té crecieron un 80% en cinco años
“Mantenemos en el mercado una oferta de 50 diferentes tipos de productos entre todas las especialidades y variedades”, explicó Miguel Miranda, gerente general de Mondaisa. Gerson Vargas/La República
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Aspectos culturales y de salud atraen a consumidores

Ventas de té crecieron un 80% en cinco años

Mondaisa, Manza Té y Lipton dominan mercado

Tomarse una tasa de té se ha vuelto una práctica más común en los costarricenses, ya que las ventas de este producto crecieron casi un 80% en cinco años.
Una serie de aspectos ligados a la buena salud y cultura impulsan el consumo nacional.
En 2009 se vendía un estimado de $7,1 millones; sin embargo, para 2014 se llegó hasta los $12,7 millones, según datos de la consultora internacional Euromonitor.
Tres son las marcas que se encuentran mejor posicionadas en el mercado: Mondaisa, Manza Té y Lipton, de Unilever.
Cada empresa ha apostado por incrementar el catálogo de productos o aumentar sus instalaciones.
En el caso de Mondaisa, inauguró su nueva planta en un área de 12 mil metros cuadrados con una inversión de $2 millones.
“La idea es que con estas instalaciones se suplan las ventas dentro del país, además de consolidar las exportaciones, operación que representa el 20% de la producción total”, explicó Miguel Miranda, gerente general de Mondaisa.
El objetivo de la empresa es expandirse a otros países como Perú, Colombia y Chile, que tienen una tradición de toma de té más marcada que la nacional.
Aunque el mercado es conservador, puesto que se basa en propuestas de hierbas tradicionales como manzanilla o menta para aliviar padecimientos, la inclusión de sabores como té verde con piña o rosa de jamaica ha cautivado al público meta.
La existencia de una alta relación de la bebida con el concepto de salud y bienestar, también potencia las ventas.
Por ejemplo, tanto Mondaisa como Manza Té, ofrecen tés para adelgazar o tranquilizantes.
Dentro de sus portafolios de productos se encuentran los digestivos, otros para evitar cólicos, adelgazar y hasta para conciliar el sueño.
“La preparación y consumo del té aumenta la creatividad y el tiempo de respuesta para resolver problemas tanto laborales como personales, además, este efecto es una combinación de elementos que incluye el ritual de la preparación del té y el sabor y el aroma en su consumo”, explicó Suzanne Einother, investigadora de Lipton.
Sin embargo, también el té se asocia a una cultura de ingerir la bebida en lugares especiales como los Tea Shops, costumbre realizada en diversos países tanto suramericanos como europeos.
Ese atractivo es lo que ha despertado la creación de estos negocios en territorio nacional.
Por ejemplo, Tea Land tiene dos locales, uno en Rohrmoser y otro en Trejos Montealegre.
“El té es una bebida cosmopolita, que se ingiere en los mercados con más población e historia”, explicó Samuel Aguirre, copropietario de Tea Land.
Además, el mercado se ha vuelto más sofisticado y competitivo gracias a los tratados de libre comercio y a la llegada de propuestas importadas.
“Los productos importados suelen costar desde un 20% hasta un 100% más que los productos nacionales, ejemplos de esto son Twinings, St. Dalfour, Celestial Seasonings, entre otros”, explicó Federico Monge, analista de Euromonitor.

Raquel Rodríguez
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