Logo La República

Viernes, 14 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Variaciones

Vilma Ibarra [email protected] | Miércoles 05 octubre, 2011



Hablando Claro
Variaciones…


Este gobierno tiene la asombrosa capacidad de complicarse las vías políticas de gestión a niveles inimaginables.
Cuando después de año y medio de errores y ensayos por fin parece que está a punto de lograr transitar el peaje del camino expedito para maniobrar en la autopista de alta peligrosidad de la reforma fiscal, le aparece un moptesco D´Artagnan con el gran proyecto-solución de la conducta inaceptable y temeraria de la alta velocidad. Sí. Aquí en nuestra pequeña Costa Rica encontramos la “solución definitiva” a lo que la Organización de Naciones Unidas elevó un lustro atrás a categoría de pandemia mundial: las muertes en carretera. Dicho y hecho: primero ensayo y luego error, pusimos a funcionar los ya famosos dispositivos automatizados de velocidad y ahora resulta que por donde quiera que se vea la cosa (es decir, el millonario proyecto) funciona mal y va para peor.
Por dicha regresaron de sus viajes de la semana pasada al norte y al sur (no me refiero a Upala y Ciudad Neilly sino a México y Chile) los jerarcas del MOPT y COSEVI para que pudieran escuchar de la propia Mandataria las lógicas argumentaciones respecto de la necesidad de: a.- mejorar la señalización de las vías donde operan las cámaras (yo pediría además de todas las vías donde uno no ve nada delante de la nariz), b.- revisar los fundamentos técnicos de los límites de velocidad, c.- aligerar la tramitología en el COSEVI y d.- (no menos importante) hacer la famosa campaña de información a los conductores que tal como advertimos días atrás, debió haberse hecho antes de poner en marcha el sistema; a menos que consideremos que la campaña más efectiva sin duda alguna ha sido la de estas aciagas tres semanas de gazapos contra el sentido común, que ya sabemos es el menos común de los sentidos.
Como era de esperar, ahora reina la confusión a tal grado que nos equivocamos cuando advertimos que habría cientos de miles de conductores haciendo reclamos. Por el contrario, únicamente el 5% de ellos se ha presentado a impugnar y solo el 1,5% ya pagó. Grosso modo, 93 de cada 100 multados está esperando “a ver qué pasa”, es decir está escampando mientras se aclaran los nublados del día, y los abogados, los políticos y las autoridades gubernativas se ponen de acuerdo. En tanto, las declaraciones de los responsables de este nuevo platinazo producen grima. Un proyecto beneficioso para el interés común como este se ha convertido en un ridículo mayúsculo por el afán precipitado de ejecutar “algo” a cualquier costo y por cierto no un costo menor. Perdemos valioso tiempo en los gazapos de todos los días. Perdemos el norte con extrema facilidad y perdemos también el dinero de todos que termina no siendo de nadie. Ahora será cuestión de esperar el veredicto de la Sala IV, las modificaciones Congresionales a las exorbitantes multas y los tachones sobre el renglón para empezar de nuevo…
Todo, a lo tico.
Por cierto: ¿adónde está el contrato de esta millonaria compra de equipo?

Vilma Ibarra


NOTAS ANTERIORES


¡Los grandes contribuyentes!

Viernes 14 diciembre, 2018

Dicen los orientales que a los árboles más altos los golpea siempre más fuertemente el viento. Na...

2018: Balance planetario

Viernes 14 diciembre, 2018

Un país tan pequeño pero situado en una región geopolíticamente de primera magnitud como es Costa...

De la huelga y otros detalles

Viernes 14 diciembre, 2018

Por más de una década se discutió en Costa Rica la necesidad de avanzar en una reforma laboral qu...