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Sábado 21 Junio, 2008

¿Vamos a Pekín?


La esgrima de la mano de Roberto de la Guardia, en los Juegos Olímpicos de 1936, se convierte en el primer deporte que nos representa en las justas olímpicas, que tienen su origen en la ciudad de Olimpia, en la antigua Grecia.
Existen muchas leyendas sobre el origen de los Juegos Olímpicos. En 1881 se logró descubrir completamente las ruinas de la ciudad de los antiguos juegos, motivando un fuerte deseo por revivirlos.
Luego de una primera participación en la década de los treinta, volvemos en 1964 y desde ahí no hemos dejada de asistir. Los resultados salvo contadas ocasiones no han sido los más halagadores.
Por sus frutos los conoceréis, dicta San Mateo en su evangelio. Nuestros frutos son 166 deportistas a lo largo de nuestras visitas a las ciudades olímpicas, esto como resultado de una falta de trabajo continuo y ordenado, del que hemos carecido a lo largo de nuestra historia deportiva.
Falta de planificación, que se confirma cuando vemos los resultados, con solo cuatro medallas obtenidas a lo largo de la historia, todas en natación de la mano de las hermanas Poll Arenhs.
Estarán representados en China 203 países, del 8 al 24 de agosto, disputando 302 medallas en 28 deportes participantes. Costa Rica hasta el momento cuenta con solo ocho deportistas clasificados, desgraciadamente con pocas posibilidades de obtener una medalla, no por falta de calidad sino por falta de un proceso olímpico que nos haga aspirar a buenos resultados.
El desconocimiento hacia el deporte de alto rendimiento es palpable, esto se une a una serie de problemas que ha tenido el Comité Olímpico Nacional, que fue víctima de un desorden generalizado y de una dictadura que tomó por cinco elecciones consecutivas el poder del máximo organismo del país en materia de olimpismo.
El camino para unas olimpiadas no se inicia y termina el año de las justas, es un proceso continuo. Así lo han entendido muchos países latinoamericanos, que con pocos recursos, pero bien orientados, han logrado resultados extraordinarios en materia deportiva.
Cuba es un ejemplo cercano, que a lo largo de su historia ha logrado 172 medallas, gracias al esfuerzo de años que le han permitido ser potencia mundial en varios deportes: béisbol, judo y boxeo. Cuenta además con una escuela de educación física, con estudiantes de 71 países subdesarrollados, reflejo del dominio del tema.
Es el momento para que verdaderos expertos empiecen a trabajar, ya que material humano para el deporte existe. Es necesario el apoyo económico, profesional y sobre todo el compromiso de dirigentes.
Varias empresas y deportistas así lo han entendido, mostrando como con patrocinios, talento y dedicación se pueden hacer grandes cosas.
Ir a participar no es suficiente, es necesario competir y volver a casa con medallas en el equipaje. En 2012 puede ser otra la historia, el desafío comienza cuando se quiere lograr otros resultados.

Esteban Porras Zúñiga
Estudiante Universitario
[email protected]