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Mandatario venezolano recibirá a enviado de las FARC
Uribe y Chávez discuten acuerdo humanitario

Expectativa ante la posible entrega de los restos de once ex diputados

Bogotá
EFE


Los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y de Venezuela, Hugo Chávez, iniciaron el viernes la reunión en la que analizaron la posibilidad de gestionar un intercambio humanitario para la liberación de secuestrados por la guerrilla de las FARC.
Chávez, reveló que recibirá, con la venia de Uribe, a un enviado de las FARC en su país para estudiar un acuerdo humanitario entre ese grupo rebelde y el gobierno.
En una rueda de prensa conjunta con Uribe, con quien se reunió durante más de siete horas en las afueras de Bogotá, Chávez dijo que recibió esta madrugada una respuesta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sobre su gestión para la liberación de los rehenes de esa guerrilla.
“Esperábamos una respuesta directa y llegó esta madrugada. No puedo adelantar detalles, porque debemos obrar con mucha calma y paciencia y uno debe buscar un punto en el cual se abran las puertas para la liberación de todos esos compatriotas”, indicó Chávez.
Chávez y Uribe recibieron honores militares en Hato Grande, una vieja casona de descanso de la Presidencia, al norte de la capital colombiana, a donde llegó por tierra Chávez a las 11:00 hora local, una hora después de arribar al aeropuerto Eldorado de Bogotá.
A la primera de dos reuniones previstas entre los jefes de Estado de Colombia y Venezuela asisten sus respectivos ministros de Exteriores, Fernando Araujo y Nicolás Maduro, así como la senadora colombiana Piedad Córdoba, y el Alto Comisionado para La Paz del Gobierno colombiano, Luis Carlos Restrepo.
Previamente a la llegada del presidente venezolano a la casona, Uribe sostuvo una reunión por espacio de media hora con la senadora y el Comisionado Restrepo.
Córdoba actúa como gestora para lograr un acuerdo humanitario que permita la liberación de los 45 secuestrados que tienen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en calidad de “canjeables” por medio centenar de guerrilleros presos en cárceles colombianas.
Dentro del grupo están la ex candidata presidencial Ingrid Betrancourt, quién tiene además nacionalidad francesa y de la que no se tienen pruebas de supervivencia desde hace tres años, y los ciudadanos estadounidenses Thomas Howe, Marc Gonsalves y Keith Stannsen, así como militares y políticos.
La agenda de diálogos entre los presidentes incluye además asuntos relativos a la integración y el comercio entre los dos estados.
Antes de ingresar a la reunión, Uribe le recordó a Chávez que su Comisionado para la Paz es psiquiatra, y que sabe cómo los grupos armados ilegales no lo han vuelto loco, a lo que el mandatario venezolano le dijo que su vicepresidente, Jorge Rodríguez, que le acompaña, también es psiquiatra.
Minetras tanto el anuncio hecho por el presidente colombiano, Álvaro Uribe, de que el sábado serían entregados los cadáveres de once diputados regionales muertos en cautiverio de las FARC, ha dado esperanzas a sus familiares de poner fin al drama que padecen.
Sin embargo, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC), organismo aceptado tanto por el Gobierno como por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para recibir los restos mortales de los ex diputados, no ha querido confirmar ni el lugar ni la fecha de esa entrega.
Además, los familiares, que esperan en Cali, capital del departamento del Valle del Cauca (suroeste), tienen el compromiso del CIRC de que serán los primeros en enterarse de la entrega de los cadáveres, que reclaman a la guerrilla desde hace casi mes y medio.
El 28 de junio las FARC anunciaron que los once diputados habían muerto el 18 de junio a consecuencia de un fuego cruzado con un “grupo militar sin identificar” y en circunstancias no aclaradas, aunque el Gobierno sostiene que fueron asesinados por los guerrilleros.
Uribe afirmó que las FARC iban a entregar los cadáveres el sábado en Corinto, localidad a unos 500 kilómetros al suroeste de Bogotá, en el departamento del Cauca, y a unos 50 de Cali.
“Será tarde”, dijo Uribe, quien recordó que el tiempo transcurrido, además de la posibilidad de que hayan sido trasladados desde la selva de Nariño (sur), donde se supone que se produjeron los hechos, hasta la zona montañosa de Corinto, hará muy complicado el examen de los cadáveres para averiguar realmente cómo murieron.
Los organismos de seguridad colombianos han concluido que la muerte de estos políticos se produjo en un combate entre dos frentes de esa guerrilla e incluso que el grupo que los tenía como rehenes, al verse atacados, los asesinó.
El CICR en Colombia, que ha mantenido contacto con la guerrilla, sigue a la espera de recibir “lo más pronto posible” los cuerpos y, aunque aseguró que “las cosas van por muy buen camino”, subrayó que este tipo de misiones son muy delicadas, porque la prioridad son las familias de las víctimas, y no habrá información previa.


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