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Oportunidad para reducir el tiempo y disfrutar de nueva infraestructura

Urge soltar freno a obra pública

Otras instituciones tramitan y construyen tres veces más rápido que Conavi

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Un estudio de la Cámara de la Construcción revela deficiencias en la construcción de los carteles por parte del MOPT y el Conavi, lo que afecta el inicio de las obras. Jean Carlo Castro/La República
Acelerar la contratación de empresas privadas que construyan una carretera, puente o cualquier obra de infraestructura es urgente para —al menos— iniciar con la modernización que necesita el país.
Mientras un proyecto tarda entre seis y cinco años para construirse desde que es adjudicado por parte del Conavi o el MOPT, otras instituciones logran hacer lo mismo en menos de dos años.
Existen 19 proyectos a cargo del MOPT, financiados con dinero de bancos internacionales que no arrancan por atrasos en las licitaciones y los extensos procesos de adjudicación, apelación, revisión de diseños y orden de inicio de las construcciones.
Para que el país supere el rezago de cinco décadas que tiene en infraestructura se necesitan cerca de $1 mil millones al año, y una mejor gestión de las instituciones encargadas del desarrollo de carreteras y obras públicas.
Recortar los extensos plazos que enfrenta una licitación para convertirse en una obra real es el primer paso, y quizás el más importante.
En estos momentos, se tarda cerca de seis años en el Conavi desde que se otorga el contrato hasta que arranca la construcción, así lo demuestra un estudio hecho por la Cámara Costarricense de la Construcción.
De 19 proyectos analizados, el grupo de ingenieros determinó que desde la fase de diseños y hasta la construcción final, el plazo fue de 2,2 mil días aproximadamente.
La situación no mejora en el MOPT, donde el plazo desde la adjudicación del contrato hasta el inicio es de casi cinco años.
“Los carteles del MOPT y el Conavi no se hacen siguiendo un patrón, todos son diferentes y en ocasiones están mal hechos, lo que atrasa el inicio del proyecto”, comentó Ricardo Castro, director de la Cámara de la Construcción.
Por otra parte, el informe identificó que otras 13 instituciones públicas logran adjudicar, superar todas las fases de la contratación y arrancar las obras en menos de dos años.
Un proceso de licitación puede tener hasta diez pasos, algunos se prolongan más de lo contemplado por las apelaciones de los otros oferentes o por cambios significativos en los diseños que debe hacer la empresa privada.
Otro escaño que en ocasiones atrasa el inicio de una carretera o puente, es el paso del contrato por la Contraloría, a pesar de que muchas veces es innecesario.
“Recibimos muchos contratos mal hechos y tenemos que señalar esos errores y devolverlos, en ocasiones ni siquiera deberíamos ver los contratos en la Contraloría pero las instituciones los envían”, explicó Marta Acosta, Contralora General de la República.
Las trabas en la fase de contratación y licitación golpean directamente la competitividad del país.
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Costa Rica ocupa puestos intermedios o bajos en cuanto a calidad de carreteras, infraestructura portuaria y desarrollo ferroviario de acuerdo con el último índice de competitividad global.
Incluso el rezago y el mal estado de la infraestructura nacional se considera como el segundo mayor problema para que empresas extranjeras hagan negocios en el país.
“A pesar de que existe una cartera de $1,6 millones disponibles para mejorar las carreteras y para desarrollar proyectos importantes, todavía no se ejecutan la mayoría de ellos”, comentó Jaime Molina, presidente de Uccaep.
El primer paso se podría dar con la ampliación de la rotonda de Paso Ancho que debió iniciar en febrero y que ahora podría arrancar a finales de marzo.
Una cartera de 19 proyectos que pretenden convertirse en carreteras, ampliaciones, puentes y rotondas de primer mundo hacen fila a la espera de que sean licitadas y se conviertan algún día en realidad.

Manuel Avendaño
[email protected]
@MavendanoLR

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