Cynthia Castro

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Viernes 27 Noviembre, 2015

Las empresas que invierten en la igualdad de género son más competitivas en el mercado.

Urge que las empresas se capaciten en materia de género

Las empresas que invierten en la igualdad de género son más competitivas en el mercado.

Según los datos del Fondo Monetario Internacional, la población femenina controla en 70% de las decisiones de compra a nivel global, es por esto que muchas empresas invierten en fortalecer sus estrategias de venta hacia ellas y en programas de igualdad de género. Este aspecto parece que el Banco de Costa Rica lo entendió muy bien y los impulsó a gastar entre $8 millones y $10 millones en un producto dirigido a ellas.

Lamentablemente, el BCR no completó la tarea y aunque afirme que “las mujeres no son complicadas”, “es que nadie nos entendía”, queda claro que quien menos nos ha entendido fue el equipo detrás del lanzamiento, mercadeo y diseño de Kristal. Es lamentable que un capital importante y una iniciativa innovadora que nació con las mejores intensiones haya terminado fortaleciendo los estereotipos de género y empujando a las mujeres a querer adquirir los servicios bancarios de la competencia.

Las necesidades de las mujeres no son tener un servicio rosado, ni un bolso Kristal que nos ayude a guardar nuestras joyas o un cepillo para controlar el freeze. No necesitamos que nos aparten en cinco sucursales, que fomentan que el cuido de la niñez es una responsabilidad solo de nosotras. Y del castillo de princesa... no me alcanza la página para detallar este estereotipo tan marcado.

Necesitamos estrategias que nos empoderen económicamente pero que también rompan los estereotipos que tanto daño nos hacen. Nos urgen sucursales bancarias que fomenten la corresponsabilidad en el cuido de las hijas e hijos. Requerimos un servicio más efectivo, tecnológico y rápido que nos robe la menor cantidad de minutos en esta maratón de trabajo fuera y dentro del hogar que vivimos las mujeres, porque en la mayoría de casos todavía no existe la repartición equitativa de las responsabilidades dentro del hogar.

Si las empresas se asesoran adecuadamente de como invertir en la mujer, definitivamente es un buen negocio. Pero cuando no hay mujeres en los puestos de toma de decisión o un equipo sin sensibilidad de género detrás de estas estrategias se cometen terribles errores como los del caso de las computadoras Della y los lápiceros “Bic for her”. En un mundo cargado de estereotipos de género son las estrategias de mercadeo que rompen esos estigmas los que han producido mayor éxito y lealtad de las consumidoras, como el caso de Always con la campaña “#LikeAGirl” y Dove con “Por la belleza real”.

Hacer un producto que “nace para las mujeres” como lo hizo el BCR sin la asesoría adecuada terminó siendo un producto que nació para enfurecer e indignar a las mujeres y también a los hombres.

Cynthia Castro
Directora de Desarrollo Social de Reinventing Business for All