Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 13 Marzo, 2013

Los grupos comunales, de ciudadanos preocupados por las elecciones próximas, al margen de las estructuras partidarias, no pueden constituir ninguna coalición electoral


Pizarrón

Urge definir los candidatos presidenciales


Todavía no termina de armarse la estructura del aparato opositor contra Liberación Nacional (PLN), con vista a las próximas elecciones.
Aunque están inscritos los partidos en el TSE, casi la totalidad sigue sin tener candidatos presidenciales, excepto PLN, que aunque no lo ha proclamado oficialmente, ya lo tiene definido y goza de un amplio apoyo, según las encuestas que se publican, ante el electorado nacional, frente a cualquier otra opción de nombres, que no aún de candidatos definidos como él.
Excepto el Frente Amplio que ya postuló a su diputado no hay otros en el escenario. Por ahora Johnny Araya y José María Villalta son los únicos candidatos.
En el PUSC y el PAC hay cuatro precandidatos en cada uno disputando ese mérito. En los otros partidos ni siquiera se mencionan.
Hay en algunos de esos partidos opositores intención de buscar una alianza electoral, a modo de coalición, que no cuaja por ningún lado.
Y solo sucederá hasta que cada partido tenga su candidato presidencial definido. Esto debe entenderse con absoluta claridad.
Si los partidos políticos no tienen su candidato definido no pueden participar en procesos de coalición, porque si esa coalición no llegare a formarse antes de agosto, al no tener definidos sus candidatos, podrían quedarse también sin candidato y sin participar efectivamente, es decir sin el santo y sin la limosna.
Y, son los candidatos, como autoridades supremas de esos partidos, a todos los efectos públicos, los que podrían liderar esos procesos de coalición.
Cuando se sustituyen estos candidatos por grupos, comisiones políticas, o precandidatos internos de los distintos partidos, no tienen ni la fuerza, ni la eficacia, ni la credibilidad de lo que puedan acordar.
Y menos cuando se anuncian grupos que intentan coaligar, si ellos mismos ni siquiera están inscritos en el proceso electoral como partidos políticos.
Cuando son grupos de ciudadanos, o personalidades del pasado y del presente político, por más altruismo patriótico y desinterés político puedan manifestar, en su ADN tienen el gusanillo metido de la política y de hacerse visibles a través de esos movimientos con posibilidad de ser tomados en cuenta para esos liderazgos nacionales o cargos diputadiles que pudieran surgir.
Tampoco hay que engañarse en este sentido.
Los grupos comunales, de vecinos, de ciudadanos preocupados por las elecciones próximas, al margen de las estructuras partidarias, no pueden constituir ninguna coalición electoral por sí misma, por más linda que sea su proclama patriótica y de salvación nacional.
Solo partidos políticos hacen coaliciones de acuerdo a nuestro ordenamiento electoral.
De manera que, lo que urge para este proceso de búsqueda de alianzas electorales, con miras a que se constituya una o varias coaliciones partidarias, que limpie la cancha de 18 partidos nacionales a unos seis, es que cada partido defina su candidato presidencial. No hay otro camino.
Los otros caminos, de alargar los procesos decisorios de esta coalición y de esta definición de candidatos, lo quieran o no, lo hagan conscientemente o no, son los que facilitan el fortalecimiento del PLN y el debilitamiento y dispersión de la oposición.

Vladimir de la Cruz