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Viernes 25 Noviembre, 2011

Una verdadera alianza por Costa Rica

En una entrevista realizada a Lee Kuan Yew, padre de la patria de Singapur, para el libro “Duras realidades para mantener a Singapur en marcha”, Lee increpa al entrevistador: “…Usted refleja su punto de vista basado en una inteligencia y educación occidental, en la que existe la necesidad de una oposición que pueda hacerse cargo del gobierno… Aquí no existe posibilidad de que la oposición tenga suficiente gente capaz para hacerse cargo, es tan simple como eso, nosotros no podemos encontrar suficiente gente buena para conducir el gobierno, constantemente buscamos esos candidatos… Sin personas con integridad y habilidad para gobernar las instituciones claves y el gobierno, el país irá hacia abajo... Una vez que se tiene a la gente débil a la cabeza, el sistema completo lentamente va hacia abajo, es inevitable”.
Singapur tiene una población similar a la de Costa Rica y nos supera en la mayoría de indicadores: desarrollo humano, PIB, ingreso personal, salud, educación, vivienda, pobreza, seguridad, etc.
El pecado que algunos le achacan a Singapur es no ser una democracia como la conocemos los occidentales.

Basado en un informe de la Contraloría General de la República, el 8 de noviembre un medio publicó: “Siete de cada diez jerarcas carecen de estudios adecuados… Para fungir como ministro o viceministro en Costa Rica, solo se necesita ser ciudadano en ejercicio, mayor de 25 años y no estar vinculado al estado clerical...”.
De los 110 evaluados, la mayoría de los ministros tiene un grado académico, pero los problemas más graves están en los rangos inferiores (dos de ellos ni siquiera tenían un título universitario)...
Lo expuesto conlleva la posibilidad de que los nombramientos en esos cargos recaigan en personas en las que no concurran las competencias indispensables para el direccionamiento del quehacer sustantivo de los ministerios e instituciones fundamentales para la vida de los costarricenses...
Con las conclusiones derivadas de este estudio de la Contraloría, resulta fácil entender por qué la diferencia en los indicadores y en los resultados alcanzados por Singapur y Costa Rica; nuestro país se administra y se gobierna como una pulpería, cualquiera puede llegar a ocupar puestos claves, en donde se juega y se define el destino de la colectividad.
De la entrevista de Lee se desprenden conclusiones importantes, las decisiones y políticas fundamentales para la colectividad no pueden estar en manos de cualquiera, más bien deben recaer en las personas más calificadas. Además, en un país de poca población donde el talento es escaso, y está acaparado en su mayoría por la empresa privada, no hay posibilidades de que una fuerza política pueda constituir sola un gobierno de primer orden, al menos no con la seriedad y exigencia que demandan 5 millones de personas y el futuro de un país. Mucho menos darse el lujo de rotarlo cada cuatro años.
Probablemente el mayor reto de Costa Rica para retomar el rumbo y el tiempo perdido, está en constituir un Estado que reúna lo mejor del país… una verdadera alianza por Costa Rica…

Rafael Solís
Arquitecto
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