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Martes, 20 de noviembre de 2018



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Una receta criolla muy a la irlandesa

Pedro Muñoz [email protected] | Martes 05 julio, 2016


La vía del consenso y del diálogo fue la que impulsó a nuestros diputados a lograr acuerdos históricos para meterles el bisturí a las pensiones de lujo y darle trámite expedito a un proyecto de ley para combatir el fraude fiscal


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Una receta criolla muy a la irlandesa

Eamon Gilmore, un “todoterreno” de la política irlandesa, vino a Costa Rica invitado por el Consejo para la Competitividad, para compartir el secreto que llevó a ese país a convertirse en la undécima nación entre las más prósperas del mundo, transformación que le tomó 20 años al otrora Estado pobre y sin esperanza.

Su receta fueron acuerdos mediante procesos de concertación: “Teníamos desacuerdos importantes y tensiones entre todos los sectores sobre cómo solucionar las dificultades y el énfasis en cada una de las prioridades”, contó; “los acuerdos sociales no eliminaron los debates acalorados sobre estos temas. Pero sí logramos, a pesar de esas diferencias profundas, alcanzar puntos de encuentro y promover lo mejor para nuestro país”.

Según Gilmore, para lograr algo así hay que sentarse a la mesa, establecer acuerdos y hallar caminos para avanzar.

Los últimos acontecimientos en Cuesta de Moras comprueban que la receta irlandesa sirve: la vía del consenso y del diálogo fue la que impulsó a nuestros diputados a lograr acuerdos históricos para meterles el bisturí a las pensiones de lujo y darle trámite expedito a un proyecto de ley para combatir el fraude fiscal.

Antes de llegar a esa meta, hubo camino por recorrer. Durante meses, el Partido Unidad Social Cristiana fue protagonista de intensas negociaciones que llevaron a las fracciones no oficialistas a impulsar una agenda estratégica de cara a la elección del directorio, el 1° de mayo.

En una demostración de madurez política y compromiso con el país, los diputados negociaron, cedieron, hallaron puntos de encuentro y votaron. Lo lograron por la vía de la democracia de consensos.

Es algo histórico, aunque quedan reformas pendientes: el ajuste en el régimen de pensiones del Poder Judicial, crear un plazo de caducidad para las convenciones colectivas, eliminación de los abusos en las compensaciones del sector público, y mejorar la calidad del gasto público al procurar los mejores niveles de eficiencia en la gestión.

También hubo necesidad de ceder, pues aunque el espíritu del Proyecto de Ley para Racionalizar el Gasto Público buscaba prohibir que el Gobierno gastara más de lo que recaudara, las fracciones no oficialistas acogieron la propuesta para que el gasto gubernamental se defina según la relación entre el Producto Interno Bruto (PIB) y la deuda pública.

Celebremos la llegada de estos primeros acuerdos porque le permitirán al país avanzar y nos demuestran que Costa Rica Puede Más.