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Jueves 9 Agosto, 2012

Una educación para obtener empleo digno

En Costa Rica pocas instituciones estamos haciendo lo correcto para preparar a nuestros jóvenes, de acuerdo con las tendencias de la educación mundial, cuyo impacto fomente el crecimiento del paí¬s.
Si bien Costa Rica tiene una tasa alta de alfabetización, esto no significa que estemos formando a nuestros jóvenes en las carreras con más proyección-paí¬s, que permitan el crecimiento de la sociedad.
Es necesario aprovechar el potencial de la educación técnica como mecanismo para mejorar las oportunidades de inserción laboral de nuestra población. Se trata de una educación que potencie las destrezas en aquellas áreas de mayor demanda, como las orientadas a las tecnologí¬as de información y comunicación. Las carreras técnicas, alineadas a las necesidades reales del mercado y con un gran componente de inglés y de práctica supervisada, pueden efectivamente permitir a nuestros jóvenes acceder a una inserción más efectiva en el mercado laboral y, por ende, a promover la movilidad social ascendente.

Todos como padres deseamos que todos nuestros hijo(a)s sean profesionales, pero nos equivocamos al creer que con un bachillerato universitario o una licenciatura van a lograr el trabajo digno al que aspiramos.
Me duele el esfuerzo realizado por tantas familias, especialmente de las clases menos favorecidas, las cuales realizan grandes sacrificios para que sus hijos obtengan un título profesional, pero cuando estos jóvenes salen al mercado se dan cuenta de que no consiguen el tan anhelado empleo, y se ven obligados a trabajar por un salario por debajo de lo que esperaban ganar.
No es justo que el sacrificio de estos jóvenes y de sus familias se vea truncado, tampoco es culpa de ellos al no haberse informado bien, es una responsabilidad compartida entre el Estado, la sociedad, los colegios, las universidades y las empresas.
El Estado, por no mantener políticas públicas decisivas y permanentes, que fomenten la educación técnica especializada, que además le da un crecimiento exponencial al paí¬s. La sociedad, por mantener el estereotipo de que los técnicos valen menos que un bachiller o un licenciado. Los colegios, especialmente los estatales, porque no tienen programas que incentiven a los jóvenes a estudiar carreras técnicas especializadas. Las universidades, por seguir ofreciendo los mismos programas de siempre, sin importarles si estos tienen suficiente mercado laboral. Y las empresas, porque muchas no patrocinan el fortalecimiento de la educación técnica especializada, sabiendo que es esta una de las mayores necesidades para nuestro desarrollo.
Si queremos seguir avanzando para poder insertarnos adecuadamente en la competencia mundial, debemos mirar casos de éxito como el de Singapur, Corea del Sur, Hong Kong y Taiwán, entre otros países, los cuales desde hace algunas décadas implementaron una estrategia paí¬s, que incluye el fortalecimiento de la educación técnica bilingüe y la investigación científica.
Metafóricamente, Costa Rica está llena de capitanes de avión, pero no tiene auxiliares de vuelo, ni técnicos de aviación, esenciales para que despegue el vuelo.

William J. Salom
Presidente, Politécnico Internacional