Luis Alejandro Álvarez

Luis Alejandro Álvarez

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Miércoles 19 Julio, 2017

Una poco concurrida elección

Por primera vez en su historia el Movimiento Libertario decidió no hacer la escogencia de su candidato a través de una asamblea nacional, fueron sus partidarios quienes eligieron en una convención cerrada.

Indicaron las autoridades del partido que se habían registrado unas 9.500 personas en los 81 cantones.

Hubo muy poca presencia de signos externos, casi nula, y en redes apenas fue detectable que se estaba ante tal proceso.

Esta convención por su naturaleza de cerrada, no levantó pasiones, y los resultados nos dicen que ni siquiera las hubo entre los mismos rojiblancos.

Con la presencia de una precandidata joven, que buscó traer un aire fresco y de renovación a un partido que sufrió un severo revés electoral en 2014, viendo reducida su fracción considerablemente, y del que su intento de levantar en las Municipales de 2016, fue todo menos que fructífero, se decantó por su candidato de las cuatro elecciones pasadas.

Votaron por el statu quo.

No se puede dejar de lado el esfuerzo hecho por la diputada Díaz, quien asumió un reto y lo llevó hasta el final sin claudicar.
El señor Guevara Gutt resulta electo con un 59% de los votos, ante un 41% de su joven contendora, sin salir fortalecido a lo interno de su partido, ya que la participación fue muy baja, no se logró atraer a las urnas ni siquiera el 50% de su padrón.

Tiene el reto de presentarse a un electorado cada vez más difícil, escéptico, y exigente, y que le obligará también a competir ante un nuevo grupo que levanta la bandera libertaria bajo otra divisa. Esto a pesar del desgaste que conlleva ser candidato por quinta vez consecutiva y un cambio de discurso que ha sido constante durante las cuatro campañas anteriores, pasando por un liberalismo extremo hasta un neocalderonismo que no duró más que unas pocas semanas en la campaña presidencial anterior.

Así este domingo se completó el ajedrez político, y sabemos los nombres de quienes son las personas que aspiran a ejercer el Ejecutivo, o en algunos casos, Legislativo por una doble postulación. Alguno de ellos será quien logre posicionarse, y ser escogido como el presidente de todos los costarricenses.

Debemos iniciar un proceso de estudio de propuestas y la viabilidad de estas, así como la solución a problemas que urge atender como lo son el déficit fiscal y el tema de las pensiones.

Un PLN ansioso por regresar a Zapote, con el excandidato de Unión para el Cambio; un PUSC renovado que se prepara con nuevos bríos para gobernar, y un PAC que se siente fuerte y aspira al continuismo de ese cambio pregonado durante la campaña presidencial anterior, son parte de esas opciones que tenemos en la palestra, sin dejar de lado algunos nuevos actores o repitentes que igual aspiran a atraer el voto de un poco más del 50% de un electorado sin filiación política.

No nos dejemos seducir por propuestas populistas, cimarronas y fanfarria, que lo único que hacen es cubrir con un velo de panem et circenses la falta de estudio, análisis, y soluciones, a los problemas nacionales.

En 2018 no podemos darnos el lujo de votar por la improvisación y falta de un equipo de trabajo que respalde al nuevo presidente, hay mucho en juego, no solo para el hoy, sino que para el mañana.

Abogado y Notario Público