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Martes, 20 de agosto de 2019



EDITORIAL


Una ciudad apta para un cambio

| Jueves 18 junio, 2009




Costa Rica debe buscar el ahorro de combustibles de un modo integral, creando condiciones adecuadas para un cambio de actitud y adoptando fuentes alternativas de energía renovable

Una ciudad apta para un cambio

Cualquier costarricense desea tener una ciudad sin caos vehicular, con un transporte público colectivo bueno en frecuencia, en calidad de los vehículos y del servicio, paradas de buses cómodas y con techo para esperar bajo los aguaceros, y seguridad en las calles para no sentir su vida amenazada en todo momento por la delincuencia.
Si esto fuera así, es muy probable que sin decretos ni leyes de por medio, muchos dejarían su automóvil en casa para trasladarse sin tener que conducir a su lugar de trabajo, como ocurre en países desarrollados. Pero la realidad es justo lo contrario. Por eso los conductores recibieron con alivio y agrado la suspensión de la restricción vehicular.
No sabemos cuál ha sido el resultado en ahorro de combustible durante el tiempo que duró la restricción, pero es de dominio público que muchísimos conductores encontraron formas de evadir la disposición por las razones antes señaladas y para lograrlo, gastaban más gasolina.
Diferente es la situación de los tráilers que sí deben continuar con acceso restringido durante el día ya que por su tamaño, más allá del gasto de combustible, bloquean las angostas calles de nuestra ciudad y ocasionan accidentes que ponen en peligro la vida de las personas. Estos deberían poder circular por vías alternas y jamás tener que atravesar toda la ciudad, ya sea que vengan de Limón, de la zona sur o de otros lugares.
Es claro que debemos crear conciencia sobre la necesidad de ahorrar combustibles. Pero en una ciudad con las condiciones que presenta San José, es muy difícil que un ciudadano, que por otra parte paga un derecho de circulación para los 365 días del año, acepte que se lo prohíban una vez a la semana obligándolo a enfrentarse al mal servicio público y a la inseguridad.
Costa Rica debe buscar el ahorro de combustibles de un modo integral, racional y creando las condiciones para que en la población se produzca un verdadero cambio de actitud y de hábitos a partir de que pueda moverse en un espacio vital que lo propicie.
Y sobre todo, el país debe buscar un cambio de base energética que nos permita depender mucho menos del petróleo desarrollando las distintas alternativas de energía renovable. Esta sí es una tarea impostergable.