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Sábado 29 Noviembre, 2014

Es mejor reducir el aparato del sector público, recaudar mejor y quitar todas las exenciones


Un suicidio colectivo


Aumentar el gasto en un entorno de desaceleración económica es el suicidio colectivo más grande que la sociedad costarricense se puede permitir. ¡La historia juzgará a los herejes!
El aumento del presupuesto en un 19%, es el peor acto de irresponsabilidad de un gobierno, muy similar al caso de la Argentina de Cristina y la Venezuela de Maduro.
Aumentar el gasto del sector público no es prudente porque, a costa de elevar la deuda interna y externa, nos endeudamos, y otros serán lo que tendrán que hacer el ajuste o el paquetazo económico.
Nos respalda la teoría económica. La crisis económica de España, Grecia y Portugal tuvieron como preludio un déficit fiscal por encima del 5% del PIB y una deuda con una proporción mayor a un 100% con respecto al PIB. ¿Qué significa esto? Que todas las crisis económicas comienzan con un aumento del gasto del sector público. Esto es lo que está haciendo el gobierno de Luis G. Solís al aumentar en un 19% el presupuesto del sector público con respecto al año anterior.
Hoy las recetas económicas para estas economías son aumento de los impuestos y disminución del gasto público, pero para evitar caer en esta situación los gobiernos deben ser más austeros y tratar de generar más riqueza.
El FMI aconseja aumentar los impuestos, pero en las actuales circunstancias de la desaceleración de la economía tica sería contraproducente aumentar los impuestos, ya que se generaría la quiebra de muchas empresas. En las actuales circunstancias es mejor reducir el aparato del sector público, recaudar mejor los impuestos y quitar todas las exenciones tributarias en lugar de pensar en aumentar los impuestos.
Otros ejemplos. Los países más “gastones” en América Latina han sido Venezuela y Argentina, ambos con las tasas de inflación más altas del mundo. Estos dos países han apostado por un crecimiento del PIB basado en un aumento del gasto del sector público, por su ideología (marxista-leninista) que propone una mayor participación del Estado en la economía mediante la estatización de las empresas. Este modelo económico funcionó en el corto plazo, produciendo altas tasas de crecimiento económico, pero no en el largo, por eso hoy en día están viviendo penurias económicas.
La historia económica mundial nos ha enseñado que no es prudente ni aconsejable aumentar el gasto del sector público, ni mucho menos endeudarse para pagar planillas, o reflotar instituciones como el Consejo Nacional de Producción (CNP), que ya de por sí tenían déficit.
Ningún economista en su sano juicio recomendaría aumentar el presupuesto en una economía que tiene que endeudarse un colón para sufragar dos por concepto de gasto del sector público. Por lo tanto, el aumento del 19% lo que provocará será un aumento del déficit fiscal y, por ende, de la deuda del sector público.
Además provocará un desplazamiento de la inversión privada, pues al aumentar la deuda pondrá al Gobierno a competir con los bancos para capturar “recursos frescos”. Esto hará subir la tasa de interés. Solo que en este caso no se tendrán recursos externos baratos (eurobonos), como sucedió en 2010, ya que debido al efecto del “tapering” las tasas de interés a nivel mundial tenderán a subir.


Alfredo Elías Alfaro Ramos

Profesor de economía y finanzas, Instituto Tecnológico de Costa Rica