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Un relevo oportuno y de altura

Las presiones fueron creciendo como una bola de nieve y finalmente el sábado pasado el segundo vicepresidente de la República, Kevin Casas, decidió separarse de manera definitiva de los cargos que desempeñaba en este periodo presidencial.
La baja, que indudablemente es una pérdida sensible para la actual administración, deja cuatro de los proyectos más ambiciosos, incluido el propio plan de gobierno, sin una figura de alto nivel que los lidere y defienda en las distintas instancias pertinentes.
Además del Plan Nacional de Desarrollo “Jorge Manuel Dengo Obregón” 2006-2010, el cual marcaba el camino del país por los próximos cuatro años, el Vicepresidente saliente tenía a su cargo el programa de Gobierno Digital que tal y como se está llevando a cabo, bien puede marcar antes y después en la eficiencia de la gestión pública.
Este programa, que empezó a aplicarse con la emisión de pasaportes y licencias en las sucursales del Banco de Costa Rica y ayudará a digitalizar la educación, partiendo con un programa de dotación de computadoras con créditos blandos a los maestros, fue asignado a un vicepresidente precisamente porque se requería una figura de alto perfil y nivel jerárquico capaz de movilizar y presionar a las distintas instituciones y ministerios del aparato estatal.
Otra de las grandes tareas encomendadas a Casas fue la reorganización y ordenamiento de la cooperación internacional que recibe Costa Rica de manera que sea más eficiente y mejor aprovechada por el país.
La Reforma del Estado es otra de las responsabilidades que tenía a su cargo el funcionario.
El nombramiento de Kevin Casas en el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica no fue fruto de la casualidad. En esta segunda gestión del presidente Oscar Arias, la cartera volvió a ocupar un puesto preponderante en la conducción y seguimiento de políticas clave para el desarrollo del país.
Por eso resulta imperativo el nombramiento de un relevo oportuno y de alto nivel del Vicepresidente saliente.
Estos proyectos no pueden quedar a la deriva por mucho tiempo ni tampoco en manos de un inexperto que no sepa darles la prioridad que requieren para el país.
Instamos al Poder Ejecutivo a buscar a la persona idónea y con las capacidades necesarias para retomar cuanto antes los proyectos vitales para la nación.
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