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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



INVERSIONISTA


Un poquito de consideración al contribuyente

Rafael Luna [email protected] | Lunes 23 febrero, 2015



Un poquito de consideración al contribuyente

Cuando hay crisis fiscal, las administraciones tributarias aprietan las tuercas. Esta es una verdad para todos los países y Costa Rica no es la excepción.
Ahora mismo se avecinan importantísimas propuestas de modificación de los principales impuestos del país, es decir, renta y ventas.
Pero al mismo tiempo hemos visto un recrudecimiento desproporcionado de las sanciones por incumplimientos formales, que paradójicamente son mayores que las propias sanciones por el no pago de impuestos, que es lo que al final realmente interesa.
Siempre he aceptado la importancia que tiene el manejo de información para la correcta gestión de los tributos, pero en estos momentos los requerimientos de información tienden a ser exorbitantes y su cumplimiento para las empresas tiene un costo. De hecho, un alto costo.
Ya no basta con presentar la declaración de renta y los formularios informativos clásicos, sino que ahora hay obligaciones en materia de precios de transferencia, de estados financieros auditados, hay formularios complejos de registro de compras y ventas, acaba de entrar en funcionamiento el famoso AMPO que requiere una cantidad exorbitante de información, parte de la cual es repetitiva o no tiene relevancia tributaria, y ahora, se pretende crear una registro adicional de accionistas de las 350 mil sociedades inscritas, aunque no posean inmuebles o siquiera tenga actividades económicas.
Nuevamente, cualquier incumpliendo de estos deberes formales puede acarrear multas de más de ¢40 millones por cada incumplimiento.
Alguien podría pensar que en realidad esta proliferación de deberes formales persigue el objetivo de recaudar a punta sanciones, en vez de impuestos, como sería lo correcto.
A esto se añade la extrema severidad con que estas sanciones son aplicadas por el más mínimo incumplimiento y en ocasiones incluso en contra de lo expresamente dicho por las normas con la finalidad de recaudar más.
Si el cumplimiento de todos estos deberes se solventara con una tecla de la computadora, seguramente este artículo sería de otro tema, pero el problema es que la Administración no tiene ningún tipo de consideración hacia los contribuyentes con respecto a los altos costos en tiempo, dinero y personal en que incurren, simplemente para evitar una sanción.
En mi opinión, la Administración Tributaria debería recordar que las empresas y profesionales necesitan centrarse en sus actividades productivas en vez de dar información que muchas veces ni siquiera es revisada y que consta en la propia Administración Tributaria.
Pongamos un ejemplo. En materia de precios de transferencia debe mostrarse la composición accionaria de las empresas vinculadas, en el AMPO también se solicita información de los accionistas de las empresas y ahora Tributación pretende crear un nuevo registro de accionistas. Tres veces lo mismo y el contribuyente que apechugue con el costo o será sancionado.

Rafael Luna
Abogado tributario
[email protected]