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Viernes 25 Septiembre, 2009

Un paso certero en la relación entre India y Costa Rica

El pasado 18 de setiembre el canciller Bruno Stagno y el embajador concurrente de India, Deepak Kishinchand Bhojwani, suscribieron un convenio para crear en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el primer Centro de Excelencia en Tecnología de Información (CETI).
El Centro es una versión básica de los Information Technology Centres (IT Centres) con que India está transformando la formación técnica y la enseñanza del idioma inglés de sus jóvenes. Entre los muchos convenios que el país suscribe este reviste un significado especial, tanto por la contraparte con quien se firma como por su simbolismo.
Con más de 1.100 millones de habitantes India es el segundo país más poblado del mundo. Al igual que China es una civilización a la que la modernidad obligó a convertirse en un país. Su historia ha sido una lucha constante por sobrevivir como nación y sus pobladores como individuos libres.
Siglos de dominación musulmana y luego británica apenas acabaron con su independencia hace 62 años (en 1947).
Las rivalidades étnicas y religiosas la dividieron en tres países (Pakistán, Bangladesh e India) y se han cobrado millones de vidas, incluso las de sus principales líderes modernos: Mahatma Gandhi ( mártir y libertador), Jawaharlal Nerhu (su “primer” Primer Ministro y líder político), su hija Indira Gandhi (asesinada por extremistas separatistas) y, apenas en la década pasada, el hijo de esta, Rayiv Gandhi (también asesinado por extremistas independentistas siendo Primer Ministro). Lamentablemente estos conflictos están lejos de acabar y marcan la vida cotidiana en este increíble país.
Para el visitante, India es un crisol de estímulos que aturde: los coloridos saris de las mujeres se mezclan con la monótona y descolorida vestimenta masculina; deliciosos olores a especias se neutralizan con el fuerte hedor de cuerpos sudorosos y sus vestimentas en las calles y mercados; el estridente ruido de sus congestionadas calles durante las 24 horas del día contrasta con tranquilos templos hindúes o monasterios budistas y la opulencia más fastuosa de los ricos en Bombay, Nueva Delhi, Chennai o Bangalore, repugna ante la miseria más extrema del moribundo que llega a Varanasi y se abandona en una callejuela para morir y asegurar que sus cenizas sean lanzadas al sagrado río Ganges.
Al mismo tiempo India es un ejemplo inspirador para Costa Rica. Es la mayor democracia del mundo —en población—, sustentada en una sólida tradición humanista. En India no hay elecciones en un día específico. Estas se efectúan a lo largo de casi dos meses para sortear los múltiples días festivos de sus regiones y religiones.
En los últimos 25 años India se transformó en el mayor centro de servicios del mundo globalizado, principalmente para tecnologías, finanzas, seguros y operaciones empresariales de gran escala. Su relativamente escasa dotación de recursos naturales contrasta con la relativa abundancia de su talento y mano de obra.
Al igual que Costa Rica, India reconoce la oportunidad que la economía del conocimiento le trae y está usando la educación como su principal herramienta para competir en el mundo globalizado. Nos lleva amplia ventaja en reconocer y articular a la educación técnica como la plataforma especializada para explotar esas oportunidades. Ojalá este convenio y el primer CETI sean el símbolo de un acercamiento sostenido entre ambos países y el símbolo de un cambio de actitud en Costa Rica hacia la educación técnica.

Alexander Mora Delgado
Presidente de CAMTIC