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Viernes 25 Diciembre, 2015

Un paso adelante en la digitalización de impuestos

Administración Tributaria Virtual (ATV) es un sistema implementado por la Dirección General de Tributación para este periodo fiscal 2015, el cual permite subir las declaraciones de impuestos en forma electrónica, y que funcionó correctamente. Esto es una muy buena noticia que nos debe motivar para avanzar sin miedo a la tecnología ni a los cambios, y que nos permita reducir tiempos en los procesos y evitar usar procedimientos físicos, que de por sí, ya están llenos de errores.
Pese a que surgieron grandes dudas y grupos en contra del sistema una vez que Hacienda anunció su implementación, el ATV resultó ser muy eficiente para la presentación de las declaraciones al 15 de diciembre de 2015, se debe también a que la cultura tributaria del costarricense ha venido mejorando y cada vez son menos los contribuyentes que dejan la presentación de sus declaraciones para el último día a las 12 medianoche. Esta vez, la gestión se vino realizando desde varios días atrás y en forma ascendente, permitiendo al sistema trabajar sin grandes niveles de tráfico de ingreso de información, evitándose así que colapsara, lo cual facilitó, en general, que los contribuyentes pudieran cumplir su obligación constitucional de pago de impuestos sin contratiempos.


Ciertamente hay aspectos por mejorar, pues un grupo de contribuyentes tuvo problemas originados, principalmente, por datos que no tenían correctamente inscritos en la Administración Tributaria, entre ellos: no tener el representante legal al día, no tener la dirección correcta, no tener la actividad registrada, o por problemas con la cédula de identidad del representante legal.
Pero lo importante es que ya está trazada la ruta sobre la cual se debe avanzar, y será conveniente realizar ajustes por parte de funcionarios de la Dirección de Tributación para mejorar el sistema, y dar más facilidades a los contribuyentes para el pago de sus impuestos.
Es importante recordar que aún falta un segundo grupo de contribuyentes que tienen cierre fiscal al 31 de diciembre de 2015 y deben presentar su declaración en un plazo máximo al 15 de marzo de 2016, pero sin duda, ya tendrán más certeza de la eficiente operación del sistema, podrán trabajar con mayor tranquilidad y hacer con tiempo las verificaciones de los datos citados que han generado inconsistencias para evitarse inconvenientes.
La operación de este sistema nos hace olvidar proyectos fallidos de la Dirección General de Tributación para digitalizar procesos. Hay otros procedimientos que se deben ir incorporando en este nuevo esquema y que permitan reducir el uso de papel, las filas, y facilitar el pago de impuestos a los contribuyentes.

German Morales

 

Socio Impuestos Deloitte