Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 8 Enero, 2016

El país percibe una ausencia de una gran estrategia nacional en la conducción de los asuntos públicos y muchos sectores sienten que no hay norte en las acciones ni hay equipo que esté administrando los asuntos comunes con la habilidad y precisión deseadas.

Sinceramente

¡Un nuevo y venturoso año 2016!

Acabamos de terminar un año 2015 lleno de problemas y de yerros pero destellos brillaron en relaciones exteriores, educación pública y salud.
En el curso del año 2015 vimos caer ministros que aunque no eran personas diestras en sus funciones y generaban serios problemas de operación gubernamental, eran de los pilares del PAC y del Gobierno Solís. Elizabeth Fonseca salió tras el FIAsco. El obispo Melvin Jiménez tras el caos.
Vimos problemas serios en el Ministerio de Transportes a la hora de construir nueva infraestructura e incluso en mantener la ya existente. Vimos cómo por vía de un contrato entre el Conavi y el ICE se pusieron personas de esa última institución a hacer trabajos, con salarios generosamente mayores que los recibidos por los pares del Conavi, por el mismo trabajo. La Contraloría General de la República objeta que el ICE intervenga en asuntos que no están expresamente señalados en su ley.
Observamos la crisis del “aguacate” y los yerros en la comunicación de las tesis de gobierno, así como los resultados del proteccionismo agrícola implementado a través de normas fitosanitarias: el consumo de aguacate se ha reducido en el país. El aguacate mexicano conquista el mercado de Estados Unidos.
No debe de olvidarse el asunto de la embajada ofrecida a la Procuradora para quitarla de en medio. De ninguna manera debería de olvidarse el atentado a la libertad de expresión y de prensa que constituyó el proyecto de penalización de los medios.
Le hemos seguido la traza al gasto gubernamental que no cesa. El Festival Internacional de las Artes o FIA recibirá aparentemente 14 veces más recursos en 2016 que aquellos desperdiciados en 2015.
Hemos podido leer y reflexionar sobre las intenciones del Ministerio de Hacienda sobre incrementar impuestos antes de atacar los disparadores del gasto. Hemos apreciado cómo el aumento de los gastos del 2016 se tragará la totalidad de la propuesta reforma tributaria.
Durante este pasado año 2015 hemos podido constatar cómo la estrategia de comunicación del gobierno ha estado más enfocada en discutir, disputar e incluso iniciar agrias discusiones que a otra cosa.
De los hechos más controversiales ha sido la minuta de la Juventud Progresista del PAC, muchos de cuyos firmantes fueron destituidos en el Poder Ejecutivo y recontratados en la Asamblea Legislativa. Una burla.
El señor Presidente realizó en tono dramático denuncias gravísimas en su discurso de los cien días, que sin pruebas fueron desestimadas por la Fiscalía por carecer de sustento.
Tuvimos una huelga a compadre hablado, una liberación de reos que dividió a Seguridad Pública y a Justicia y Paz. Remató 2015 con la excursión a Cuba para satisfacción de quienes aspiran a parecerse a ella.
El país percibe una ausencia de una gran estrategia nacional en la conducción de los asuntos públicos y muchos sectores sienten que no hay norte en las acciones ni hay equipo que esté administrando los asuntos comunes con la habilidad y precisión deseadas.
Bienvenido 2016, que las cosas malas, los yerros y las improvisaciones se superen. Que este año 2016 sea históricamente alto en construcción social de vivienda y que la economía costarricense crezca fecunda.

Emilio R. Bruce

 

Profesor
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