Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 20 Febrero, 2012


Un mundo mejor es posible

Desde 1990 se realiza anualmente en Estados Unidos la conferencia TED (tecnología, entretenimiento, diseño) cuyo lema es “ideas dignas de difundir”. Aunque asistir a una de estas conferencias es sumamente caro, la organización, que no tiene fines de lucro, comparte las charlas en línea de forma gratuita. Expositores de lujo abordan los temas más variados comunicando ideas novedosas.
A partir de 2009, se creó el programa TEDx (la x significa evento organizado independientemente) que permite conferencias locales en diferentes partes del mundo. Las charlas de los expositores en vivo en cada país se combinan con vídeos de charlas del TED oficial.
En Costa Rica el primer TEDx, llamado Pura Vida, se realizó en 2010 y hace pocas semanas el Auditorio Nacional albergó al tercero. Tuve la suerte de ser invitada y disfruté mucho la experiencia.

Luego de casi 12 horas y de escuchar a más de 15 participantes, quedé sorprendida de encontrar tantas buenas ideas para mejorar al mundo.
Un simpatiquísimo filósofo, especialista en el tema de educación como el colombiano Bernardo Toro, concluyó su exposición aclarando que el problema no es salvar al planeta, pues la tierra seguirá existiendo por miles de años: quienes vamos a desaparecer somos nosotros, los mortales. Excelente reflexión para quienes aún hoy no asumen responsabilidades en el tema ecológico.
Benjamín García Saxe, un muy joven arquitecto nacional que trabaja en Inglaterra mejorando las condiciones de las viviendas de bien social (entre otros muchos proyectos), aboga por abaratar los costos de construcción sin menoscabar la calidad de vida. Importantísimo en un país como el nuestro con tantos conciudadanos sin techo.
La antropóloga norteamericana Karen Stocker ha realizado un extenso estudio de recuperación de la influencia chorotega en Costa Rica, rescatando la herencia de nuestros habitantes originales.
Y justamente, respetando a los indígenas y sus territorios, y tomando en cuenta su ancestral sabiduría en medicina y ecología, la conservacionista Liliana Madrigal les ha dedicado 20 años de su vida.
Ante los recientes sucesos acontecidos en Panamá, la labor de estas dos mujeres es destacable.
La joven actriz y microbióloga Angie Cervantes logró crear un proyecto de fundamental importancia para los niños enfermos, Hospi sonrisas, y dirige a un grupo de payasos en el Hospital Sáenz Herrera. Dar alegría ante el dolor es un acto solidario muy valioso.
Pero si algo me impactó fue la labor de la Fundación Ceibal. Su presidente, Miguel Brechner, explicó cómo en pocos años lograron dotar de computadoras a todos los niños de las escuelas públicas uruguayas y a sus maestros. Disminuir en gran medida la brecha social y educativa, permitiéndoles a los más pobres acceder a la tecnología, no es un sueño.
En Costa Rica este mes se iniciará un proyecto parecido y será tema de mi próxima columna. Porque también aquí, un mundo mejor es posible.

Claudia Barrionuevo
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