Logo La República

Lunes, 19 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Un directorio de oposición

Arturo Jofré [email protected] | Viernes 19 marzo, 2010



Un directorio de oposición


¿Para qué la oposición desea asumir el Directorio de la Asamblea Legislativa? La actual Asamblea está concluyendo su periodo con una alta desaprobación ciudadana, aunque es difícil calificar a esta Asamblea como mejor o peor que las anteriores, simplemente algunas de sus imprudencias han sido más ruidosas.
El gran problema de los órganos colegiados es que los ampara una especie de anonimato que les inyecta a sus miembros cierto grado de irresponsabilidad, así ocurre con los Consejos Universitarios, con las asambleas, con los congresos profesionales o de lo que sean. Por eso de ellos sale a veces cada cosa que da susto.
¿Qué pasa si el PLN gana el directorio de la Asamblea? La respuesta la sintetiza don Luis Manuel Chacón, ex ministro, diputado y dirigente del PUSC: Liberación Nacional ganó todos los puestos del Directorio Legislativo (en 1986). Nosotros sabíamos que Liberación no nos daría absolutamente nada, ni crédito por las ideas, pues la mayoría de las proposiciones o mociones importantes eran rechazadas, aunque días después aparecerían de nuevo, con algún pequeño cambio, pero firmadas por uno de sus diputados (de su reciente libro: “Un Largo Camino”). Es la política del todo o nada.
La oposición sabe que el desprestigio de la Asamblea Legislativa, su principal trinchera, los ensucia con más fuerza que al partido de gobierno. Por eso un brinco de esta magnitud, como el de asumir el Directorio, puede darle la gran oportunidad de cogobernar y ser actor directo y comprometido de la agenda nacional. El avance del país quedará en manos de una obligada negociación entre el Ejecutivo y la oposición. Sin embargo, de ahí puede salir cualquier cosa.
La oposición tiene razón en buscar y utilizar los espacios que la democracia le otorga y evitar ser ninguneada por la tradicional política del todo o nada. Pero tiene que valorar sus posibilidades reales antes de asumir este nuevo desafío. Hay una limitante nada despreciable: la escasez de diputados con experiencia en las tareas parlamentarias. Pero también la oposición requiere un claro liderazgo, disciplina y renuncia a protagonismos individuales a costa de la coalición, así como la búsqueda de coincidencias para darle sentido a este esfuerzo. Mucho de esto lo irán construyendo en el camino, una forma peligrosa para la oposición y para el país. El primer año tal vez no es el más indicado para improvisar.
Hay una agenda nacional que urge impulsar en este primer año de gobierno, hay una actitud de apertura de la presidenta electa para compartir los créditos del esfuerzo conjunto entre gobierno y oposición, hay un candidato del partido oficial a la presidencia de la Asamblea que conoce los vericuetos de la vida parlamentaria, abierto al diálogo y con gran capacidad de negociación, como lo es Luis Gerardo Villanueva. Hacer una oposición inteligente a veces es tan difícil como gobernar.