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Jueves 13 Septiembre, 2012

Un Canciller de lujo

Tuve la suerte de conocer a don Fernando Lara Bustamante y de ser su Director General, ya que no existía el cargo de viceministro durante la administración Trejos Fernández. Cualquier persona que conozca la trayectoria, la honestidad, y el amor a la función pública que le imprimía don Fernando a su trabajo, se tiene que sentir obligado a apoyar el proyecto presentado por el Diputado Carlos Góngora que busca declararlo Benemérito de la Patria.
La política de él era trabajar para sus semejantes y así lo hizo como Diputado, Presidente del Congreso y Ministro; considerado por muchos como Presidenciable, aunque no parecía tener esa ambición.
Como Ministro de Relaciones Exteriores durante la administración 1966-1970, fue primer Canciller en realizar una visita a Asia, lo que fortaleció nuestras relaciones con esa región, fungió como negociador y pieza fundamental para la búsqueda de la paz entre El Salvador y Honduras, y además fue el presidente de la Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos que se celebró en San José en noviembre de 1969, entre otras cosas.
Refiriéndose a él, don Cristián Tattenbach menciona que tenía una “extraordinaria habilidad, flexibilidad y capacidad para negociar que lo distinguieron siempre. Puede decirse que nació y vivió para la diplomacia”; y concuerdo totalmente, son pocos los Ministros que han tenido su nivel. Por ello debemos sentirnos muy orgullosos que haya estado al frente de ese Ministerio en varias ocasiones.
El Canciller Lara fue un defensor a ultranza de los derechos humanos, participando activamente en el desarme mundial y el respeto por los derechos fundamentales. En 1967 se suscribió el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares, en 1968 se suscribe el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, fue el primer país en suscribir las dos convenciones de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos —ratificadas en 1968—, además de promover en la Asamblea Legislativa la aprobación en 1966 de la Convención Internacional sobre Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial.
Para finalizar su gestión el hecho más trascendental en esta materia fue la Conferencia Interamericana sobre Derechos Humanos, la cual le tocó presidir. Dicha conferencia dio como resultado la Convención Interamericana de Derechos Humanos conocida como Pacto de San José, en la cual se establecieron los derechos civiles y políticos reconocidos por los Estados Americanos y se acordó crear la Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en nuestra capital.
Quisiera terminar recordando el último párrafo del Editorial de la República del 19 de diciembre de 1984. “Antes de llorar su muerte, debemos emular su vida, y colocarla frente a los ojos de los jóvenes para que comprendan cómo es que se ha hecho grande Costa Rica, gracias a la acción de hombres que siempre figuraron en la primera línea, aunque nunca quisieron figurar en la primera plana de los periódicos y de los homenajes.”

Enrique Granados Moreno
[email protected]

Exministro de Cultura y Exvicecanciller de la República