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Es obligación de las municipalidades resolver de modo adecuado la forma de deshacerse de los desechos sólidos de su comunidad. Lo importante es que esto se haga del modo correcto, con la menor contaminación posible y a un costo razonable según sea la forma de lograrlo


Un alto a la generación de energía con basura

Una Moratoria Nacional de las Actividades de Transformación Térmica de Residuos Sólidos Ordinarios, pareciera haber puesto fin, al menos por ahora, a la polémica situación de que las municipalidades u otras entidades, para deshacerse de la basura, adquirieran compromisos mediante la firma de contratos con empresas que se dedicarían a esa actividad.
La emisión del decreto se fundamenta entre otros en el hecho de que no existe evidencia de la contaminación que pueda generar al ambiente y de sus respectivos efectos sobre la salud.
De hecho, verificar puntualmente la forma mediante la cual se habrían llevado a cabo los procesos, sería de gran importancia porque difieren unas de otras en cuanto a la acción contaminante que produzcan.
Cada una de las formas que pueden utilizarse, como combustión, gasificación y pirólisis, son aparentemente de diferentes consecuencias en lo que respecta a la generación de gases de efecto invernadero, calentamiento global y cambio climático.
Así mismo, el tipo de proceso que en cada caso se lleve a cabo es de características y costos también diferentes por lo que es de suponer que debería haber estado muy bien definido por medio de cuál de los procesos se convertiría en energía la basura y así quedar consignado en los contratos.
No obstante, además de este tipo de consideraciones, que probablemente fueron tomadas en cuenta a la hora de firmar la Moratoria, existen aspectos colaterales que generan algunas interrogantes.
Si una municipalidad, por ejemplo, se hubiera comprometido con alguna empresa dedicada a generar energía a partir de basura, ¿cómo poder definir de modo conveniente cuál es la cantidad mensual de desechos que se comprometería a entregar?
¿Qué pasaría si después, en algún momento, la municipalidad no llegara a contar con la cantidad de basura comprometida?
Esto por cuanto se supone que el camino que el país debe seguir es el de cambiar la cultura de la población en cuanto a la forma de tratar la basura, al reciclaje, la reutilización y otras actitudes y prácticas tendientes a reducir las cantidades de esos desechos.
En todo caso, es obligación de las municipalidades, en efecto, resolver de modo adecuado la forma de deshacerse de la basura de su zona. Lo importante es que se haga del modo correcto, con la menor contaminación posible y a un costo razonable según sea la forma de lograrlo.

 

 

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