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Hidrología y geotermia son las que tienen mayores restricciones para desarrollarse
Un 74% del potencial eléctrico está libre
Biomasa y energía eólica han cobrado fuerza
Costa Rica utiliza solamente una cuarta parte de sus recursos para producir electricidad, lo cual deja abierta la puerta del crecimiento en este campo, no solo para satisfacer la creciente demanda local, sino para desarrollar un negocio regional.
De los recursos naturales que posee el país, el más explotado, porcentualmente hablando, es la geotermia. La energía que se aprovecha del gas caliente que emana de los volcanes posee un potencial identificado de 257 megavatios, de los cuales ya solo queda un 38% por utilizar.
No obstante, a pesar de existir zonas promisorias que pueden aumentar el potencial identificado, muchas se encuentran en las cordilleras volcánicas Central y de Guanacaste, donde se han establecido parques nacionales que impiden su utilización, tal y como se desprende del Plan de Expansión Eléctrica 2010-2021.
“Sobre la geotermia en parques el país deberá tomar una decisión, sobre si aprovechar este recurso que es amigable con el ambiente, o seguir como hasta ahora”, adujo Gilberto de la Cruz, director de Planificación Eléctrica del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
La otra fuente renovable es la hidrología. Aquí, el país ha aprovechado apenas el 23% de las aguas terrestres; no obstante, cerca de la mitad de lo que queda disponible se encuentra en reservas indígenas o también protegido por parques nacionales.
Pese a ello, el potencial identificado restante sería suficiente para casi duplicar la cantidad de proyectos hidroeléctricos existentes, con la salvedad de que los costos y la dificultad podrían ser mayores debido a complejidades de los terrenos.
“No existe un impedimento legal para la eventual ejecución de algunos de estos proyectos; sin embargo, es previsible que las complejidades adicionales impuestas por las negociaciones y acuerdos con comunidades indígenas, impliquen que una parte de ese potencial no pueda ser aprovechado”, aduce el plan del ICE.
Sobre las dos restantes fuentes renovables biomasa y eólica no existen mayores impedimentos por cuanto los proyectos pueden ser establecidos en cualquier zona que sea apta geográfica y climatológicamente hablando. En ambas, el potencial todavía en desuso es elevado.
El análisis de estos datos cobra relevancia en momentos en que en el país se discute una reforma a la Ley de Electricidad que podría dar mayores facilidades a operadores privados de entrar en el negocio de la energía y establecer plantas, especialmente utilizando recursos renovables.
Parte del plan implica poder hacer frente al crecimiento de la demanda energética, la cual oscila entre un 4% y un 8% anualmente, así como al pronto ingreso del país al mercado eléctrico centroamericano.
Precisamente hace un mes quedó terminada la primera etapa de este proyecto que pretende unir en una nueva línea de alta tensión a las naciones centroamericanas. Esta línea unió la zona norte de Panamá con la parte sur de Costa Rica.
De concretarse, la reforma energética permitiría dar al país las armas para que se convierta en un eventual exportador cuando la demanda externa así lo requiera.

Luis Valverde
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