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Un horizonte lejano

Rodrigo Díaz

Es muy difícil predecir el futuro. Los actuales analistas financieros y económicos parece que hacen el mismo juego de los adivinadores del pasado con su famosa bola de cristal… solo que en esta ocasión, en vez de bola es una pantalla llena de gráficos y números.
El resultado es similar: las predicciones suelen ser erróneas.
Por esta razón, hay que ser muy cuidadoso cuando se hace una inversión de largo plazo. Se debe tener presente cuál es el objetivo de inversión, cuánto tiempo se desea mantener y, algo muy importante, tener conciencia de los costos que implicaría una salida anticipada.
Una inversión de largo plazo tiene grandes ventajas porque promueve el desarrollo y el crecimiento de un país, pues esos recursos pueden utilizarse para bonos o acciones de empresas en crecimiento o para tener participaciones en grandes proyectos de infraestructura.
En el plano individual de cada inversionista es una herramienta que permite potenciar sus recursos pues al ser administrados por entidades profesionales, como los fondos de inversión, pueden ayudarle a obtener el mayor beneficio.
Lo importante es tomar en cuenta que se trata de un horizonte lejano, de que lo que suceda mañana no necesariamente tiene que afectar una decisión de inversión para cinco años.
Sin embargo, hay que ser cautos en un mundo donde la incertidumbre está a la orden del día. Muchas empresas que se creían “eternas” han desaparecido o estuvieron a punto de quebrar.
Por eso es necesario ver bien en qué se invierte. No es lo mismo hacerlo en la acción de una gran empresa, que en un bono de la misma corporación. En el segundo caso, por lo general existe un alto respaldo que garantiza los pagos, aun cuando la entidad quiebre, lo cual no necesariamente sucede con las acciones comunes.
Antes de dejarse llevar por este mercado inundado de prestidigitadores, lleve las cosas con calma. Su dinero vale mucho y colocarlo prudentemente es vital.


Consejos para invertir

Cuando invierta en largo plazo no preste atención a rendimientos puntuales de un día o semana determinada en el mercado. La mayoría de los títulos en que invierten estos fondos son susceptibles a estos cambios de corto plazo.

Si lo que busca con su inversión a largo plazo es un rendimiento más o menos constante en el tiempo, lo que debe buscar son fondos en títulos de muy alta calidad crediticia. Es decir, que ofrezcan poco riesgo de pago. Esto hace que haya una mayor seguridad de que recuperará su inversión, aunque la rentabilidad no será la mejor.

Si su intención es invertir en fondos de renta variable, es decir acciones, es mejor que espere unas semanas hasta que se estabilice el mercado de valores internacional. Ante las amenazas de una crisis internacional, no es posible determinar el impacto que tendrá en algunas empresas, por lo que es conveniente esperar mejores señales en el futuro.

Se dice que en las crisis puede haber buenas oportunidades. Si hay un título que fue muy “castigado” por el mercado de valores, puede ser un interesante momento para adquirirlo. ¿Cómo saber si es una buena compra? Analice la calidad crediticia del emisor y sus posibilidades a futuro.

Eso sí… tenga cuidado con la decisión que toma. Si es una inversión a largo plazo, se supone que es para mantenerla en su portafolio de tres a cinco años. Si se arrepiente a las semanas, sus pérdidas podrían ser sensibles.
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