Enviar
Lunes 5 Febrero, 2018

Último debate en canal 7 no calentó

En las próximas elecciones para el periodo 2018-2022 la participación de la ciudadanía es una condición indispensable para enfrentar los retos y desafíos futuros.

Costa Rica inicia 2018 con un panorama poco alentador. Lo que supone que el país aún enfrenta importantes retos; entre ellos el manejo macroeconómico y fiscal que proporcione una base sólida para sostener y aumentar su tasa de expansión en el mediano y largo plazo para lograr mayor crecimiento e inclusión.

En este contexto los candidatos a la presidencia de la República: Antonio Álvarez del PLN, Rodolfo Piza del PUSC, Juan Diego Castro del PIN, Carlos Alvarado del PAC y Fabricio Alvarado de Restauración Nacional quienes fueron los invitados por canal 7 para debatir el tema país y los principales temas que preocupan a los costarricenses, entre ellos: empleo, seguridad ciudadana, salud, educación, déficit fiscal, etc.

El debate electoral es una herramienta de transmisión de mensajes fundamental en las campañas electorales. Es la única que es un fin en sí mismo sobre todo para el votante y no solo un medio propagandístico del partido.

Los electores tienen la posibilidad de obtener una información clave sobre los candidatos, personal y política, y la cantidad de información que transmite el debate es mucho mayor que la de cualquier otro instrumento de propaganda.

Además, la expectación de un debate electoral no tiene comparación con cualquier otra forma de comunicación. Tanto es así que el debate como herramienta política ha generado, en muchos países una importante literatura científica por su impacto en el público.

El objetivo de un debate es plantear, exponer y conocer diferentes posturas y argumentaciones sobre un tema, con la finalidad de que pueda llegarse a una conclusión. En este sentido, los debates deben ser plurales.

En relación al debate comparto algunas ideas sobre temas pobremente debatidos:

En tema de corrupción: La sociedad está enferma de saber que hay tanta y parece imposible erradicarla. Esto implica que los grandes perdedores siguen siendo los costarricenses pero también los gobernantes que abusaron sistemáticamente de sus cargos y que creyeron que el pueblo domesticado jamás despertaría.

Ningún candidato presentó propuestas innovadoras en su discurso. Es cierto que las propuestas no suelen ser la parte más memorable de los mensajes de campaña, pero el discurso necesita mínimo una oferta atractiva de política pública y la verdad que ninguna destacó lo suficiente como para distinguir a algún candidato.

Finalmente, las campañas de insultos hacia candidatos con mejor ranking, que fueron víctimas de propaganda negativa, calumnias, difamaciones, acusaciones irresponsables sin prueba o con pruebas falsas, en algunos casos promovidas con absoluto cinismo desde las cúpulas de los partidos, y reproducidas y amplificadas por los medios tradicionales sin ningún intento de investigación.

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare