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Lentitud para acreditar carreras atizó molestia contra Conesup
U privadas amarradas
Disputa va a Tribunales y Defensoría


El tortuguismo que sufren en la acreditación de carreras, sedes y docentes, enfureció a un grupo de universidades privadas en contra de las autoridades encargadas de fiscalizarlas.
Denunciado por presuntas prácticas arbitrarias, el Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada (Conesup) podría enfrentar un proceso civil ante los Tribunales de Justicia.
Los centros de estudio que emprendieron la batalla legal son la Universidad para la Cooperación Internacional, la Panamericana y la San Isidro Labrador.
LA REPUBLICA intentó obtener la posición de Evelyn Chen, directora del Consejo; pero al cierre de esta edición fue imposible obtener su versión.
Los nueve meses que tiene esperando que se le acredite la carrera de administración de empresas con énfasis en seguros, es una de las quejas que planteó la Universidad San Isidro Labrador, que opera en la Zona Sur.
Algo semejante le sucede con el trámite de registro del bachillerato y la licenciatura en derecho, igual que con la maestría en educación, el cual le fue denegado y desde hace más de tres meses espera respuesta al recurso de revocatoria, denuncia la Universidad.
En el caso de la Universidad para la Cooperación Internacional, su queja va enfocada en el dolor de cabeza que ha sufrido en el registro de nuevos programas, pues luego de 21 diligencias realizadas, no ha recibido respuesta o bien, ha enfrentado una resolución negativa.
En todas las solicitudes el Conesup ha mostrado de manera inexplicable falta de respuesta o aplicación errónea del reglamento, lo que transgrede el principio de razonabilidad, cuestionó José Manuel Echandi, abogado de las tres universidades.
En algunos casos hay trámites con más de tres años de gestionados sin respuesta, agregó el representante legal.
La inquietud de la Universidad Panamericana tiene que ver con presuntas contradicciones en las decisiones que toma el Consejo.
Ello en razón de que le desautorizó la sede en Santa Ana y resolvió que, por ende, las carreras que ahí se imparten no tienen validez.
En 2007, el Conesup había resuelto que las sedes que en proceso de registro podían operar, pero ahora arbitrariamente cambia su posición y mancha la imagen de la Universidad, dijo Ahmed Moro, directivo de ese centro.
Como primera instancia, los rectores de las universidades habían recurrido a la Sala IV, pero los magistrados resolvieron que no tenían competencia en esta materia y sugirieron llevar el caso al Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
“No estamos en contra de las regulaciones y de cumplir con requisitos que aseguren la calidad del servicio que brindamos; todo lo contrario, exigimos reglas claras y que se cumplan los parámetros igual para todos”, dijo José Alberto Ortiz, rector de la Universidad San Isidro Labrador.
Si bien de momento, solo estos tres centros de enseñanza superior ya iniciaron un proceso legal en contra del Conesup, otras estarían uniéndose a esta lucha. Tal es el caso de las universidades Juan Pablo II y la Americana.
Asimismo, la Unión de Rectores de las Universidades Privadas, que agrupa a unas 34 casas de enseñanza también se aglutinaría en esta lucha legal, para encontrar un equilibrio en la forma en que se ejecuta el reglamento por parte del Conesup.

Natasha Cambronero
[email protected]


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