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Small Distinctive Hotels engloba ocho hoteles de alto nivel y con respeto al ambiente
Turismo de lujo resiste embates de la crisis
Clientela es mayoritariamente extranjera, de alto poder adquisitivo

El “annus horribilis” del turismo mundial también se dejó notar en Costa Rica, con un descenso en torno a un 8% respecto a 2008, año que marcó el récord de visitantes foráneos al país.
Pero así como no todas las personas somos iguales, tampoco lo son los distintos sectores del turismo que conviven dentro del territorio nacional.
El turismo “de lujo” no vivió de manera tan acusada el embate de la crisis global. Hoteles selectos pudieron evadir, de alguna manera, los temidos números rojos en sus libros contables.
Mientras algunos de estos sitios de hospedaje tuvieron que echar el cierre por la falta de afluencia, los boutique no se enfrentaron a este problema. Muchos mantuvieron sus números, y los que más bajaron lo hicieron en torno al 10% de su ocupación.
Aquellos que buscan este tipo de instalaciones “tienen dinero para seguir viajando. Los que no lo hayan hecho será por un cierto compromiso moral”, expresó Pablo Solano, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de Hoteles.
Definitivamente “el segmento alto ha sufrido menos la crisis”, continuó Solano.
“La ocupación fue buena y con una sonrisa en la cara”, dijo Marco Montoya, gerente del Hotel Grano de Oro, perteneciente a Small Distinctive Hotels, ubicado en San José, aunque sí notaron una disminución de la clientela, en todo caso, no tan fuerte como la de otros segmentos de la hotelería.
“Colegas de otros hoteles nos han comentado sus ocupaciones, que han sido notablemente más bajas”, comentó Montoya.
Small Distinctive Hotels (SDH) es un selecto sello que agrupa a ocho hoteles boutique costarricenses en distintas áreas geográficas del país, y que ofrece apenas 221 habitaciones.
Estos no compiten entre sí, son exclusivos en cada área, “en el Pacífico Central hay tres, pero a una hora de distancia cada uno, y en parajes muy distintos. Conforman un circuito, más que competencia”, expresó Hellen Campos, gerente de Mercadeo de SDH.
“Para ser una cadena completa faltaría que hubiera hoteles en Tortuguero, Arenal y Pacífico Sur”, para cerrar un circuito consolidado, aseguró Eduardo Lanaspa, gerente de Casa Turire, en Turrialba.
La proyección mundial que les da la cadena es importante. “Nuestro cliente busca hoteles boutique, da igual que sea en la playa o en Turrialba”, concluyó Lanaspa.
La clientela que busca estos hoteles de alto nivel es por lo general extranjera de muy alto poder adquisitivo, y concienciada con el entorno que visita. “Son muy variados”, explicó Campos, van desde los 30 años hasta pensionados de más de 70 y hay muchas parejas en luna de miel.
Todos ellos “pagan por una experiencia, no por una cama” y buscan el contacto con la cultura local a través de una vivencia sostenible. “No quieren tener cargos de conciencia”, aseveró la gerente de Mercadeo de SDH.



Daniel Zueras
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