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Trabajadores valoran crear otra organización dentro de Japdeva
Turbulencia sacude sindicato portuario
Es de malos perdedores querer desestabilizar a la organización, cuestiona Ronaldo Blear, líder sindical

La elección de la cúpula sindical de los puertos del Caribe dejó una fuerte turbulencia como secuela.
Un grupo de trabajadores valora dejar el sindicato para formar casa aparte en una nueva organización a lo interno de Japdeva, al no compartir las políticas de la junta sindical vigente.
En la última semana seis muelleros solicitaron su desafiliación del sindicato y unos 30 más estarían considerando esa medida.
Este segundo sindicato es afín a las autoridades portuarias. Por ejemplo, están dispuestos a trabajar 365 días al año, es contrario a las medidas de presión como paros o huelgas en busca de imponer sus pretensiones y ofrece trabajar cuando el sindicato actual llame al cese de operaciones, para no detener los muelles, adelantó Douglas Brenes, líder opositor.
De mal perdedores y de querer desestabilizar el gremio, así describió Ronaldo Blear, secretario general del sindicato de Japdeva, a aquellos muelleros que consideran formar una nueva asociación.
Pero del otro lado consideran no sentirse a gusto con una ideología distinta y que a la vez no tiene la intención de tomar en cuenta las consideraciones que le han hecho, a pesar de que dice que está abierta al diálogo, dijo Brenes, quien agregó que la opción de crear un nuevo sindicato tiene respaldo legal e incluso detalló que instituciones como el Instituto Costarricense de Electricidad tienen varias asociaciones gremiales.
Las supuestas amenazas que han recibido en la última semana es otra de las razones que tienen algunos muelleros para considerar abandonar el sindicato y crear otro. “Nos dicen que en la reestructuración que se quiere hacer en Japdeva se va a despedir a los 396 trabajadores que votaron en contra de Blear”, alegó el líder opositor.
En la elección sindical, realizada el viernes 21 de enero, se definió el modelo de modernización de muelles. Blear, el triunfador, es defensor de que los puertos deben ser operados y modernizados por el Gobierno.
El grupo de Brenes, en cambio, era del criterio de que solo la empresa privada, mediante concesión, podría hacer las inversiones requeridas. A cambio de ceder los puertos, los trabajadores recibirían una indemnización de $137 millones.
Si bien desmiente que el sindicato está cerrado a sugerencias de los trabajadores, Blear dejó claro que no atenderá propuestas en contra de las luchas que ha emprendido, como la entrega de los puertos o el abandono de los trabajadores de los muelles de Limón y Moín.
“Desde el viernes 21 de enero no hay perdedores ni ganadores, todos somos una sola familia”, dijo Blear, quien aseguró que no habrá una salida masiva de sus agremiados.

Danny Canales
[email protected]


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