Túnez completó transición política pese al terrorismo y crisis
Además, en 2014 se han celebrado las primeras elecciones presidenciales libres y pluralistas de la historia del país. AFP/La República
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Túnez completó transición política pese al terrorismo y crisis

Con un Parlamento renovado e inaugurado el 2 de diciembre, un nuevo Gobierno en formación y un cambio en la Presidencia del país antes del 31 de diciembre, además de una nueva Carta Magna, Túnez pone fin este año a una larga transición constantemente amenazada por el terrorismo y la crisis económica.
A nivel político, las elecciones legislativas del 26 de octubre sirvieron para sustituir a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) por una flamante Asamblea de Representantes del Pueblo (ARP) dominada por el partido laico "Nidá Tunis" (La Llamada de Túnez) que con 86 escaños sobre 217 acabó con el predominio islamista del partido Al Nahda, que pasa a la segunda posición con 69 asientos.
Las otras fuerzas con las que habrá que contar son los izquierdistas del Frente Popular (16 escaños) y los populistas de Unión Patriótica Libre (15), mientras que los partidos que también protagonizaron la transición aliándose en un tripartito con Al Nahda en el anterior Gobierno han sido barridos del mapa político.
Además, en 2014 se han celebrado las primeras elecciones presidenciales libres y pluralistas de la historia del país, en las que el candidato favorito, líder de "Nidá", Beyi Caid Essebsi, con 88 años, venció en la primera vuelta del 23 de noviembre, pero deberá ir a segunda vuelta para enfrentarse al presidente saliente, Moncef Marzuki, apoyado implícitamente por los islamistas.
El nuevo presidente tendrá que proponer un nuevo primer ministro, aún desconocido, para formar el primer Gobierno electo bajo la nueva Constitución, del 27 de enero, que será refrendado por el nuevo Parlamento con toda seguridad también en los primeros meses del próximo año nuevo.
A pesar de todas estas novedades que han consolidado la imagen de Túnez como referente político que puede servir de ejemplo y modelo a los países árabes, la seguridad sigue siendo un asunto pendiente: el país sufrió varios golpes sangrientos de un terrorismo islamista que se ha hecho fuerte tanto en zonas fronterizas con Argelia, como en barrios acomodados de la capital, lejos del mundo rural y de los barrios desfavorecidos.
Así, en febrero las fuerzas antiterroristas mataron a Kamel Gadgadi, presunto autor o implicado en el doble asesinato en 2013 de los líderes políticos de izquierda Chukri Bel Aid y Mohamed Brahmi.
Gadgadi fue muerto junto a otros siete supuestos terroristas en una operación que transcurrió en Rawed, barrio de veraneo a pocos kilómetros de la zona de turismo de lujo de la capital.
Durante el mes de ramadán, el 14 de julio, un ataque terrorista a la hora de la ruptura del ayuno, sin precedentes en la historia del país, mató a 9 militares e hirió a otros 23, en dos atentados simultáneos cometidos por la célula Okba Ben Nafá de los yihadistas de Ansar Al Sharía.
El 14 de octubre, en plena campaña electoral de las legislativas, fue desarticulado y detenido en el barrio de Le Kram (a 14 kilómetros del centro de la capital ) un grupo terrorista comandado por una mujer estudiante de medicina cuando preparaba un atentado con coche bomba contra un político.
Una semana mas tarde, el 23 de octubre, las fuerzas antiterroristas mataron a un grupo yihadista compuesto por siete mujeres y un hombre que habían usado a sus propios hijos como escudos humanos para que las fuerzas de intervención no asaltaran la casa en la que se refugiaban en el barrio de Wed Ellil, a 8 kilómetros del centro de la capital.
El último atentado el 5 de noviembre, que acabó con la vida de cinco militares y causó decenas de heridos, fue una emboscada del autobús militar en el que viajaban los soldados destacados en un caserío fronterizo con Argelia en la región de El Kef.

Por último, en el plano económico, el ultimo informe del 27 de noviembre del Banco Central de Túnez destaca una bajada en la inflación de los precios al consumo que alcanzó en el mes de julio el 6% y ahora se sitúa en el 5,4%, así como una bajada tanto de la producción industrial (- 0,6%), como del nivel de entradas turísticas (- 1,7%) a finales de octubre.
El informe también afirma que la crisis continuará "por el deterioro continuo a la vez de la balanza energética y de la alimentaria", con un aumento del 50,3% y del 60,9%.
Tras las últimas elecciones legislativas, a principios de noviembre se ha producido "una cierta mejora de las exportaciones", siendo ésta casi la única nota positiva del informe del BCT.

Túnez/EFE



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