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Sábado 12 Julio, 2008

Trotando consignas


Previo a la Guerra de los Seis Días, hubo debate entre quienes apoyaban a Israel y los comunistas, que justificaban la intención árabe de aniquilarlo, alegando que el “gobierno israelí era anti popular”. Los rojos criollos soslayaban que en los regímenes árabes el comunismo estaba proscrito y sus miembros perseguidos y ahorcados.
Los israelíes apoyaron al “impopular gobierno” acudiendo a sus puestos para los combates que liberaron el bloqueo marítimo impuesto por los ejércitos islámicos.


Después de la victoria, los camaradas lanzaron una nueva consigna “los sionistas son expansionistas” desgastada posteriormente con el acuerdo de paz, entre Egipto e Israel, y la devolución del Sinaí.
Los comunistas y su semanario Libertad, jamás comentaron ni mostraron el regocijo, propio de los “amantes de la paz” por el acuerdo alcanzado.
Surgió entonces una nueva consigna: “la ocupación”. Sus corifeos pretendían que Israel abandonara los territorios desde los cuales se le quiso destruir, sin ningún acuerdo de paz.
Así se hizo en el Líbano, y lo que obtuvo fue una lluvia permanente de cohetes sobre las aldeas del norte. Se retiró de Gaza unilateralmente, y dejó a los árabes las instalaciones productivas de los colonos. Las plantas, de un alto costo, en lugar de utilizarse fueron desmanteladas, y el sur de Israel recibió otra lluvia diaria de cohetes, concentrada a la hora de entrada y salida de las escuelas.
La comunidad europea, se percató entonces después de años de criticar a Israel, que para Hamas era más importante destruir a Israel que crear su propio estado y le cortó su ayuda al gobierno terrorista.
El cuento de la “ocupación” se debilitó y ahora el señor Pacheco nos ilustra con la nueva consigna: la desigualdad de derechos de los árabes en Israel. Su amigo Weisman debió contarle que los árabes israelíes tienen sus propios partidos, eligen sus propios diputados, algunos de los cuales promueven desde el parlamento la destrucción de Israel.
Disfrutan de la excelente seguridad social y asisten (como personalmente lo observé) a las universidades, algunas de ellas consideradas como de las mejores del mundo.
Arabes israelíes, comprometidos con el estado y no con el terror, ocupan puestos destacados en el gobierno, En el 2001 Salah Tarif fue nombrado ministro sin cartera, Raleb Majadele ministro de ciencia y tecnología en el 2007, y el Dr. Nayef Jarrous, fue nombrado científico del año por la Universidad Hebrea.
Las comunidades judías en muchos países árabes, establecidas desde antes del nacimiento de Mahoma, debieron tener los mismo derechos que las mayorías musulmanas. Sin embargo, fueron arrinconadas discriminadas, saqueadas y expulsadas sin provocación alguna y por supuesto desaparecieron.
Lo curioso, es que cuando esos países celebran su independencia, nadie se acuerda de las colectividades hebreas desaparecidas.


Lic. Mayer Tropper
Ced #: 1-355-799