Tribunal Ambiental cierra más proyectos en Osa
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Un hotel y varios proyectos inmobiliarios enfrentan causas por presuntos daños al ambiente
Tribunal Ambiental cierra más proyectos en Osa

Autoridades aceptan que auge inmobiliario les ha impedido desarrollar una adecuada vigilancia

Ernesto José Villalobos
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Los cierres de proyectos turísticos e inmobiliarios continuaron siendo la tónica del trabajo llevado a cabo por el Tribunal Ambiental Administrativo (TAA), en su quinta barrida.
Un hotel casi terminado, al parecer sin viabilidad ambiental; una casa en medio del bosque protegido y un proyecto inmobiliario que presuntamente invadió zonas de resguardo, son parte de los nuevos casos abiertos por dicho Tribunal en la Península de Osa.

A partir de la gran mayoría de las inspecciones, los jueces ambientales dictarán medidas cautelares para detener las obras y en algunos de ellos cerrar por completo los proyectos, hasta que posteriores indagaciones aclaren lo sucedido.
El hotel está edificado sobre más de 5 mil metros cuadrados, incluidas dos piscinas con vista al mar, y al parecer no había presentado ante la Secretaría Técnica Ambiental (Setena) los permisos que le otorgaran la viabilidad ambiental.
Dicho inmueble se ubica en Playa Hermosa de Osa, y se cataloga dentro del tipo de facilidad turística que ofrece a los visitantes un ambiente de playa y montaña, en el mismo sitio.
“Hemos inspeccionado más de 25 casos en esta semana, algunos de ellos incluso denunciados por la Contraloría. Estamos satisfechos con el trabajo llevado a cabo, pero sabemos que la efectividad de lo hecho aquí dependerá del seguimiento que pueda hacer la municipalidad”, indicó José Lino Chaves, presidente del TAA.
Además, el TAA abrió un proceso contra un desarrollo inmobiliario de 492 hectáreas, que apunta a operar bajo el concepto de lotificación para vender.
Este proyecto se ubica en el límite de Pérez Zeledón y Bahía Ballena de Osa, por lo que el Tribunal pedirá informes a los ayuntamientos de ambos cantones.
La gran mayoría de los casos atendidos apunta hacia la falta de control por parte de las autoridades locales.
“No podemos tapar el sol con un dedo; en Osa ha habido una explosión constructora que con los recursos que tenemos no se puede controlar. La Municipalidad ha hecho un gran esfuerzo para prevenir los daños al ambiente, pero ha sido imposible”, explicó Alberto Cole, alcalde de Osa.
Ambas instituciones acordaron estrechar lazos y ejercer efectivamente los controles ambientales y administrativos que puedan prevenir mayores daños a los ecosistemas.
Otro caso abierto por el Tribunal Ambiental esta semana es el de un restaurante y cabinas concentrados en un proyecto turístico ubicado dentro de los 50 metros inalienables de la zona marítimo terrestre, en Punta Dominical.
Este es uno de los casos denunciados ante el TAA por la Contraloría, cuyos funcionarios acompañaron durante la inspección realizada el pasado miércoles.
En Pozo Azul de Osa, una casa estaba siendo construida en pleno bosque primario, en una propiedad del Instituto de Desarrollo Agrario, al parecer sin ningún tipo de permiso municipal y ni siquiera un plano visado.
La vivienda de dos plantas se construía en medio de los árboles y por un camino de penetración sumamente empinado. Esta construcción quedó inmediatamente clausurada por el Tribunal Ambiental.

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