Tren llevaría plusvalía a tierras alajuelenses
Los desarrollos de vivienda que estén a una distancia de aproximadamente 500 metros a un kilómetro se verán afectados de forma positiva, comentó Ramón Pendones, vicepresidente de OPB Arquitectos. Archivo/La República
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La llegada del tren de pasajeros a la ciudad de Alajuela no solo generará un impacto en el transporte de personas, sino que también dará plusvalía a los propietarios de terrenos.
El proyecto contempla que la locomotora llegue a finales de 2016 hasta el hospital de Alajuela. Para mediados de año se tiene contemplado habilitar el servicio hasta Río Segundo.
Este martes se anuncia el inicio del servicio hasta San Joaquín de Flores.
Como resultado, la tierra que se encuentre cerca de la línea del tren aumentaría de precio.
Aunque no hay un estudio al respecto, expertos estiman que la plusvalía de esos terrenos podría aumentar de un 10% a un 30%, de acuerdo con la ubicación y cercanía a la ruta.
Además, el atractivo de dicha tierra crecería entre las empresas inmobiliarias, que verían esos sectores aptos para construir terrenos de uso comercial, negocios, y estudios.
“Alajuela tiene un crecimiento espectacular de vivienda y el hecho de que la ruta del tren se habilite, por supuesto impactará al alza los precios de los terrenos cercanos a la ruta planeada”, comentó Andrés Zamora, corredor y propietario de VIP Costa Rica Real Estate Services.
“Los desarrolladores necesitan comprar a precios que les permitan desarrollar y comprar. Si la tierra cuenta con viabilidad técnica y usos de suelo apropiados, tendrá mayor apreciación que otras zonas e igual impactará el tema de disponibilidad de agua y por supuesto la zona. Pero aunque no existe una norma, eso hará crecer los precios probablemente entre el 10% y el 25%, para no salirse de mercados si son terrenos idóneos”, añadió.
Por su parte, Francisco Avilés, gerente de Desarrollo de la empresa H. Solís, opina que el tren facilita “el acceso a algunas zonas que no eran muy deseadas y, por tanto, tendrán plusvalías interesantes”, por lo que los incrementos en el valor podrían estar “entre un 20% y un 30%”.
Las tierras alajuelenses próximas a la ruta del tren, por el contrario, no serían aptas para desarrollar proyectos residenciales, por las incomodidades que puede ocasionar; el ruido de la locomotora y el sonido de su bocina son ejemplo de eso.
“Para vivienda, la gente buscará una zona algo más alejada de la línea férrea por el ruido. Sin embargo, desarrollos de vivienda que estén a una distancia de aproximadamente 500 metros a un kilómetro se verán afectados de forma positiva, porque ofrecen a sus inquilinos/habitantes una forma más para transportarse así como facilidades para quienes laboran en este desarrollo”, señaló Ramón Pendones de Pedro, vicepresidente de OPB Arquitectos.

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