Traspié de campaña de Clinton resalta su salud como problema
Un letrero cerca de la casa de Hillary Clinton, candidata demócrata, deseándole que se mejore pronto de su neumonía.
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La salud de Hillary Clinton amenaza con transformarse en una crisis política para ella en el último tramo de la contienda presidencial, tanto por como manejó su campaña un brote de neumonía no revelado como por el diagnóstico en sí.
El candidato republicano, Donald Trump, adoptó un tono medido al discutir la salud de Clinton por televisión y dijo que pronto publicaría más información sobre su estado, una oportunidad para acallar a los críticos que dicen que la breve carta de un médico que publicó es insuficiente.


Su respuesta llegó después que los asistentes de la candidata demócrata intervinieron sobre el final de la tarde del domingo para contener daños tras tardar ocho horas en publicar detalles básicos sobre su estado, con lo cual volvieron a poner bajo la lupa los efectos persistentes de su salud y viejas críticas por su falta de transparencia.
La forma en la que la campaña de Clinton manejó el tema conlleva el riesgo de corroer la confianza de los votantes en ella en su intento por preservar una pequeña ventaja en la contienda presidencial sobre Trump, cuyos aliados cuestionaron y alimentaron rumores sobre si el estado de salud de Clinton es lo suficientemente bueno para ser presidenta.
A Clinton, de 68 años, le diagnosticaron neumonía, según su médica Lisa R. Bardack. Pero la campaña no divulgó ese dato sino hasta horas después que abandonara abruptamente y antes de tiempo la conmemoración del 11 de setiembre en el Ground Zero de Manhattan. Su campaña se mantuvo en silencio durante casi 90 minutos, no se notificó que Clinton se estaba yendo ni siquiera a los periodistas que viajan con la candidata, pero por las redes sociales circuló el video de un aficionado que la mostraba dando la impresión de tambalearse mientras asistentes y miembros del Servicio Secreto la ayudaban a entrar a una van blanca.
“Ahora, tendrá que sufrir durante 24 o 48 horas un problema que no es bueno para su campaña”, dijo Ari Fleischer, secretario de prensa del expresidente republicano George W. Bush. “Se trata de su honestidad y su salud, una combinación fatal políticamente. Luego la observarán millones de personas por algo que antes no se tomaba en serio como problema”.
“Publicaré cifras muy, pero muy específicas” de un examen médico que se realizó la semana pasada, dijo Trump, de 70 años, en entrevista telefónica en Fox News. Él dijo que el informe del examen debería estar listo para esta semana.
“Espero que se mejore pronto. No sé qué está pasando”, dijo Trump. “Tenemos que ver qué anda mal”. Él dijo que un ataque de tos que sufrió Clinton hace una semana se debió a la neumonía anunciada.
La tardanza en divulgar el diagnóstico de neumonía y el silencio de la campaña inmediatamente después que Clinton abandonó la conmemoración del 11 de setiembre “deja que todos unan los puntos por sí mismos”, dijo Jennifer Loven, directora administrativa de la empresa de comunicaciones estratégicas Glover Park Group en Washington y expresidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. “Eso puede ser como mínimo bochornoso, o puede causar mucho daño porque termina reforzando las impresiones muy negativas que se temían en un principio, problemas supuestos sobre la transparencia e inquietudes por su salud”.


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